Huasca de Ocampo: Encanto y tranquilidad con olor a bosque

Publicado el: 26 de enero del 2017 a las 02:34 pm . Por AbrahamMares

En este pueblo al final de la montaña, aún resuena la bonanza de viejos tiempos, cuando Pedro Romero de Terreros, Conde de Regla, edificó varias haciendas de beneficio que lo convirtieron en el hombre más rico de su época. De aquello hoy solo quedan ruinas que murmuran el duro trabajo de antaño y que ahora son parte de escenarios con bosques y barrancas, donde prismas pétreos, cascadas, presas y duendes traviesos reclaman atención al visitante.

Solo hay que recorrer 38 kilómetros desde la ciudad de Pachuca e internarse en la sierra para llegar a este interesante destino que forma parte del Corredor de la Montaña hidalguense. Entre un magnífico paisaje boscoso sobresale este poblado, famoso por sus historias de duendes, su gastronomía, sus peñas y barrancos, su lindo centro empedrado y, sobre todo, por encontrarse muy cerca de una de las maravillas naturales de México: los Prismas basálticos.

Pedro Romero de Terreros comenzó la explotación de las minas de Real del Monte alrededor de 1743. La producción fue tan vasta que se construyeron tres haciendas de beneficio: San Miguel, San Antonio y Santa María Regla. Su riqueza llegó a ser la mayor de su época, por lo que se le dio el título de conde de Regla.

Los artesanos de este poblado destacan por las piezas de alfarería colorada, como platones, jarritos y ollas típicas de la región; instrumentos de cocina tallados en madera y algunos muebles. Podrás adquirirlos en los portales, al lado de la Iglesia de San Juan Bautista.

Rumbo a San Juan Hueyapan, visita la fábrica de Rompopes San Juan, elaborados por la familia Lugo desde hace más de 20 años, son muy conocidos en la región por su gran calidad.

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