Conoce la isla Holbox de Quintana Roo

Publicado el: 13 de julio del 2017 a las 02:25 pm . Por AbrahamMares

Al llegar a Holbox uno sabe que descubrió algo especial. Su nombre significa hoyo negro, aunque en realidad todo es verdor y transparencia. Entre selva y mar, la isla desborda encantos para todo tipo de viajeros. Recorre sus manglares en kayak, ten un encuentro cercano con el pez más grande del mundo y descubre por qué este destino es sinónimo de belleza, tranquilidad, aventura y placer.

Estas tierras costeras del norte de Quintana Roo, son ahora parte del Área de Protección de Flora y Fauna Silvestre y Acuática Yum Balam cuya vegetación de manglar cubre casi toda la costa. En estos ecosistemas habitan el venado, el tejón, el jabalí, la zorra, el mapache, las tortugas marinas, la boa, el pavo de monte y aves acuáticas como garzas, pelícanos, fragatas, flamencos, cormoranes y patos, entre otras.

Antaño, esta isla era llamada también Polbox y Holbox de Palomino, pero hoy en día muchos de sus habitantes la llaman Isla Tranquila y es mejor conocida como “Isla de Tiburoneros”. Originalmente, Holbox estuvo habitada por grupos mayas que instalaron puestos de vigilancia hacia el mar. A su vez, el pueblo de Ekab, abandonado por las continuas incursiones de los piratas, posee vestigios coloniales y aún conserva gran parte de su antiguo convento. Cuando en 1517 Francisco Hernández de Córdoba y su tripulación llegaron cerca de Holbox, fueron invitados por los mayas para que, en canoas, visitaran sus casas; era una trampa, pero los españoles sólo escucharon “cones cotoche”, por lo que bautizaron al lugar con el nombre de Cabo Catoche.

Actualmente la isla es uno de los destinos turísticos más interesantes de la región, gracias a sus actividades de ecoturismo, entre las que destaca el avistamiento de tiburón ballena, el pez más grande del mundo, que se alimenta en aguas cercanas a Holbox entre mayo y septiembre.

La pesca, el pueblo y los atractivos insulares

Durante siglos la región fue visitada frecuentemente por corsarios que buscaban alimento, agua dulce y obtenían refugio en la laguna. Asimismo, la tradición pesquera es añeja y asidua, pues desde finales del siglo XIX los habitantes de los alrededores ya extraían esponjas y capturaban tortugas Carey.

Además de abundante pesca, la isla cuenta con agradables sitios que pueden visitarse. Un recorrido de tres horas para conocer la costa norte y llegar por el este hasta Punta Mosquitos, en donde la lancha apenas cabe bajo un angosto puente de madera. A partir de ese punto empieza una serie de sinuosos canales donde presurosos peces se alejan de los intrusos entre paisajes inolvidables formados por los manglares. Se pueden cruzar en kayak para salir a las aguas más profundas de la Laguna Yalahau, muy cerca del islote conocido como isla Pájaros o isla Morena, donde según la época del año, anidan diferentes aves coloniales. Al oeste, frente a la entrada del mar, en Boca Conil, un sitio de interés y gran belleza es el ojo de agua Yalahau, ideal para nadar.

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