Aprende qué tipo de vinos debe acompañar a cada comida

Publicado el: 12 de julio del 2017 a las 06:52 pm . Por isaacrivera

Combinar vinos y comidas tiene sus particularidades y secretos. Existe un vino para cada plato por lo que si quieres sorprender a alguien con una buena elección y quedar cómo un experto, entonces pon atención a estas recomendaciones sobre maridaje de vinos.

 

Los adecuados para cada platillo fuerte

Vinos espumosos secos: Además de servirse con los aperitivos, acompañan perfectamente a los mariscos crudos o cocidos, ensaladas a base de mariscos y pescados hervidos, verduras, pastas y arroz con salsas delicadas.

Vinos blancos secos y con sabor a frutas: Excelentes sustitutos de los vinos espumosos, que de igual manera armonizan muy bien con los mariscos crudos, pescados hervidos, verduras, pastas y arroz con salsas delicadas.

Vinos blancos aromáticos y añejos: Son ideales para acompañar las pastas y los arroces con salsas aromatizadas, las verduras o los champiñones, los huesos, el pescado preparado al horno o guisado y los quesos de cabra frescos.

Vinos blancos añejados en barriles: Son vinos que tienen un delicioso sabor y olor; se sirven con paté, aves, pescados como la trucha y el pez espada, así como los preparados a la parrilla.

Vinos rosados de sabor delicado: Se sirven con jamón crudo, salchichones, mortadelas, etcétera. Con la pasta rellena o gratinada; aves y carnes blancas con salsas aromatizadas, trufas y quesos frescos.

Vinos tintos, jóvenes y frescos: Los mejores para acompañar a los frijoles (caraotas, habichuelas, judías secas), sopas cocidas con legumbres, sopa de cebolla; carnes blancas guisadas, las carnes rojas asadas, los pescados grasos, las sopas de pescado bien condimentadas y con los quesos semiañejados.

Vinos tintos añejados: Ideales para acompañar a las carnes rojas, el cerdo preparado en salsa, los asados, y los quesos de sabor fuerte.

Vinos espumosos, dulces o aromáticos: perfectos compañeros de los dulces ligeros, así como de los pasteles, las ensaladas de frutas y los mousses.

Vinos para el almuerzo

El secreto aquí consiste en elegir de acuerdo a los alimentos que compongan esta importante comida del día.

Así para los mariscos crudos, los pescados, las verduras, lo más recomendable es un buen vino blanco; mientras que los vinos aromáticos y añejos son ideales para acompañar las pastas y el arroz con salsas aromatizadas, las verduras, las setas, el pescado al horno o guisado y los quesos de cabra frescos.

Los vinos espumosos y secos acompañan muy bien a los mariscos crudos o cocidos y los vinos rosados de sabor suave son el compañero perfecto para las carnes blancas, trufas y quesos.

Por último los vinos tintos jóvenes constituyen la mejor opción para las legumbres, sopas, carnes guisadas y rojas y los queso semiañejos, en tanto que los tintos añejos se disfrutan mucho mejor con el cerdo, los asados y los quesos de sabor fuerte.

Vinos para los postres

La decisión aquí debe apuntar a los mostos espumosos, dulces y aromáticos ya que resultan insuperables a la hora de disfrutar de alimentos dulces como los pasteles, ensaladas de frutas y mousses.

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