Consejos para dormir mejor si eres deportista

Publicado el: 17 de agosto del 2017 a las 05:21 pm . Por brendamora

Solemos hablar de las necesidades específicas de los deportistas a la hora de comer, pero no siempre le prestamos la suficiente atención a otro de los pilares del entrenamiento: el descanso. De hecho, tus músculos no crecen durante el entrenamiento, sino mientras duermes por las noches.

Va siendo hora de ponerse manos a la obra en busca de un mejor descanso. Una tarea difícil en esta época del año que te resultará más fácil si pones en práctica estos sencillos consejos.

No entrenes dos horas antes de acostarte: Aunque el deporte suele funcionar para conciliar el sueño, también puede resultar contraproducente si lo practicas de manera intensa poco antes de irte a la cama, porque acelera tu metabolismo y te proporciona un chute de sustancias (testosterona, dopamina, adrenalina, etc.) que no te ayudarán a pegar ojo. Respeta un margen mínimo de dos horas entre el final de tu entrenamiento y tu hora de dormir. Si son tres horas, aún mejor.

Evita las bebidas estimulantes: Es obvio que, sin embargo, no todo el mundo respeta. Algunos deportsitas toman bebidas para recuperarse que estimulan, cosa que deberías evitar. Lo del café está más asimilado, pero muchos piensan todavía que el té relaja. ¡Nada más lejos de la realidad! Si te apetece algo caliente, mejor una infusión relajante, como la de melisa. Si prefieres algo frío, la leche puede ser una buena opción. Los cacaos instantáneos tampoco ayudan, ya que suelen llevar una gran cantidad de azúcar (que también es estimulante).

Ve apagando las luces: Aunque no siempre seas consciente de ello, tu cerebro está diseñado para reaccionar a la luz. Lo de dormir a oscuras no es por casualidad, vamos. Por tanto, es una buena idea irte sumergiendo en una oscuridad progresiva unas horas antes, para decirle a tu cerebro que se acerca la hora de dormir. En lugar de una sola luz potente, es más recomendable tener en casa varias luces indirectas más suaves.

Olvidate del celular: En relación con el punto anterior, es mejor que no te expongas a la luz azul que desprenden los dispositivos como los teléfonos móviles y las tablets. Sabemos que este punto es difícil de cumplir, así que, al menos, activa el modo noche del dispositivo. Así cambiarás la luz azul a otra más cálida, que no interrumpirá tanto tu sueño. ¡Y quítale el sonido!

 

 

 

Controla la temperatura de tu habitación: Tu habitación debería estar limpia, recogida y a una buena temperatura. Y eso, a pesar de las diferencias que pueda haber con tu pareja, se sitúa entre los 18 y los 22 grados. Más frío o más calor puede causar microdespertar a lo largo de la noche. La humedad ideal oscila entre el 50 y el 70 por ciento. Mantener estas condiciones no es tarea fácil en pleno verano. Para ello, lo ideal es huir del aire acondicionado (reseca el ambiente y puede ocasionar más de un resfriado, además de los posteriores sustos en la factura de la luz) y optar por un ventilador que no te dé directamente. En las noches más calientes, coloca un plato con cubitos de hielo delante de él.

 

 

 

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