Trucos para elevar tu look de oficina

Publicado el: 12 de septiembre del 2017 a las 04:54 pm . Por brendamora

En muchas ocasiones, regresar a la oficina supone actualizar el “armario business”: nuevos trajes, nuevas camisas, nuevos complementos, nuevos zapatos… Al fin y al cabo, son prendas que utilizamos a diario y, con el uso, se desgastan y debemos reemplazarlas. Sí, ya sabemos en lo que estáis pensando: en el desembolso económico que esto supone, aunque llevar a cabo esta tarea no supone dejarse la tarjeta de crédito en el intento, siempre que sepas cómo jugar tus cartas.

No todo es cuestión de cuánto dinero te gastes, sino de cómo trabajes tu dos piezas. Un traje con un precio ajustado al que aplicarle ciertos arreglos puede ser tu mejor lienzo para regresar a la oficina. Todo es cuestión de detalles cuando se trata de elevar el aspecto final.

No todo es cuestión de cuánto dinero te gastes, sino de cómo trabajes tu dos piezas. Un traje con un precio ajustado al que aplicarle ciertos arreglos puede ser tu mejor lienzo para regresar a la oficina. Todo es cuestión de detalles cuando se trata de elevar el aspecto final.

Antes de comenzar con los trucos, debemos tener en cuenta dos cosas:

Por un lado, evita los tejidos brillantes o tornasolados. Céntrate en los “mates”. Por otro lado, elige bien tu talla de traje, después vendrán los arreglos. En el caso de la americana, la costura de la manga deberá caer justo en el hueso del hombro. Para el pantalón, la cinturilla deberá quedar encajada, sin apretar ni quedar demasiado holgada.

Arregla las mangas: Una vez te has asegurado de que la talla es la correcta, comienza con los arreglos. Estos pequeñísimos ajustes son los que marcan la diferencia entre un traje ramplón y un súper traje.
Lo primero que deberás ajustar, en el caso de que sea necesario, será la manga. Ésta deberá caer hasta la muñeca ¿Hasta dónde exactamente? ¿Ves ese hueso que sobresale en el lado exterior de tu muñeca? La manga terminará justo por debajo de este hueso. Es la medida perfecta para mostrar un centímetro del puño de la camisa por debajo. Ojo, no dejes la manga demasiado corta o parecerá que llevas el traje de la comunión. Además, deberás controlar la boca de la manga. Un puño demasiado amplio alrededor de la muñeca provocará un efecto visual que llevará a pensar que el traje te queda grande. Si esto sucede, pide que estrechen la manga en disminución desde el hombro para afilar y actualizar la silueta.

El poder de las pinzas: Aunque por tendencia el corte habitual de los trajes de hoy en día es el “slim fit”, puede que no siempre sea así y la silueta quede desdibujada. Como decíamos al principio, al elegir la americana asegúrate de que el hombro queda en su sitio. Una vez hecho esto, si la zona de la cintura queda demasiado suelta, puedes ceñirlo en el talle con pinzas. Eso sí, no te pases de estrecho, o el botón tirará demasiado y parecerá que la chaqueta te queda pequeña.

Combina los botones: Por lo general, los trajes producidos en cadenas fast fashion llevan botones de plástico que abaratan el aspecto. Reemplázalos por  unos de cuerno, más resistentes y de mejor aspecto.

El pantalón: De la misma forma que la manga, el pantalón necesitará que recojas el bajo. Tienes dos opciones: Por un lado, puedes cortarlo de la forma tradicional: recto y dejando que el bajo roce ligeramente el inicio del zapato. Por otro lado, si sobra la tela suficiente (que suele ser así), puedes pedir que incorporen un vuelta en el bajo dando un “aspecto business” y poco habitual en algunos trajes.

Ancho del pantalón: El ancho de los pantalones varía según temporadas y tendencias. Sin embargo, en este caso nos ceñiremos a los estándares. Un corte “slim fit” será el óptimo para estilizar cualquier tipo de silueta. Si la pernera es demasiado amplia, pide que te la reduzcan en disminución hasta llegar al tobillo, pero, ojo, no es un vaquero, así que no lo estreches demasiado.

Los complementos: De la misma forma que unos accesorios mal escogidos pueden desmerecer el traje más caro del mundo, escoger unos buenos complementos puede elevar el aspecto final del dos piezas. Presta especial atención a los zapatos. Invierte en unos de piel y cuídalos asegurándote de llevarlos siempre limpios y pulidos. Una buena corbata (con su pisacorbatas), un pañuelo y unos gemelos básicos de plata terminarán de rematar el “look business”.

 

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