Errores típicos del verano que pueden estropear tus gafas de sol

Publicado el: 29 de julio del 2017 a las 06:09 pm . Por brendamora

Este verano tienes que proteger tus ojos a como de lugar, ya que el sol es dañino para nuestra vision, acontinuacion te mostramos algunos errores que estropean tus gafas de sol.

  • El calor: Las gafas son para cubrirse del sol y el sol es calor, dirás. Y es correcto. Pero ojo con los excesos como dejarlas abandonadas en la toalla o, peor, guardarte un par de reserva en la guantera del coche. Una temperatura excesiva puede deformar los materiales de tus gafas y cambiar por completo su estructura. Es, según los ópticos, el segundo gran motivo por el que se cambian las gafas: la varilla cede demasiado, pierde tornillos o la montura se deforma. El primer motivo para comprar un par nuevo, acertaste, es puramente estético.
  • La arena: La arena de la playa es un problema para los cristales porque es mucho más agresiva de lo que creemos con los cristales. Y el cristal o el plástico (que se raya incluso más) de las lentes no se puede volver a pulir; esto es, si se raya demasiado no hay vuelta atrás. Muchos cristales están securizados y son resistentes a los golpes, pero la arena es más peligrosa incluso. Cuidado especial con las gafas de espejo o polarizadas, porque esto se crean con capas externas de la lente que poco a poco se pueden ir perdiendo si el roce o la abrasión es excesiva.
  • Tu cabello: Colocarse las gafas en la cabeza es malo por dos razones. La primera es la obvia: se van a ensuciar más porque en el pelo hay restos de todo tipo, mucho más si estás bañándote, practicando deporte o tomando el sol. La segunda es un hábito que a veces olvidamos y pasa por sacarlas de la cabeza con una mano; esto hace que las varillas vayan deformándose poco a poco y los tornillos se aflojen.
  • El agua: Si tus gafas se mojan en un río no pasará casi nada; si se mojan en una piscina con cloro se van a estropear a medio plazo; si lo hacen en el mar, probablemente tengas que cambiarlas. El agua del mar desaparece del cristal pero quedan restos; esos restos, al intentar limpiarlos, son como pequeñas piedras que irán acabando con la lente.
  • Tus dedos: Una de las peores cosas que puedes hacer, en verano y siempre, es dejar tu huella dactilar sobre el cristal. Aunque parezca poca cosa, los dedos tienen grasa y es bastante difícil retirarla por completo si no se lavan bien las gafas. Otro error común es coger las gafas con restos de productos tipo cremas solares; no nos damos cuenta pero las gafas acaban ensuciándose demasiado. Los fabricantes nos dan además un consejo para limpiar el cristal: sujeta la gafa por la montura y no presiones la lente por los dos lados, solo por el que vayas a limpiar para evitar resistencia innecesaria.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *