Pruebas para hacerte fuerte

Publicado el: 9 de septiembre del 2017 a las 06:42 am . Por AbrahamMares

Un día, una pequeña abertura se produjo en un capullo. Un hombre se sentó y observó a la mariposa por varias horas, mientras ella se esforzaba para atravesar aquel pequeño agujero.

Parecía que había hecho todo lo que podía, pero no conseguía agrandarlo. Entonces el hombre decidió ayudar a la mariposa; tomó una tijera y abrió el capullo.

La mariposa pudo salir fácilmente. Pero su cuerpo estaba marchito, era pequeño y tenía las alas arrugadas.

El hombre siguió observándola porque esperaba que las alas se desarrollaran, para ser capaces de soportar su cuerpo, pero nada ocurrió. En realidad la mariposa pasó el resto de su vida arrastrándose con un cuerpo marchito y unas alas encogidas. Nunca fue capaz de volar.

Lo que el hombre, en su gentileza y voluntad de ayudar no comprendía, era que el capullo apretado y el esfuerzo necesario para que la mariposa pasara a través de la pequeña abertura, era la forma en que el fluido del cuerpo de la mariposa fuese a sus alas, de tal modo que ella sólo estaría lista para volar, una vez que se hubiese liberado del capullo.

Algunas veces, el esfuerzo es exactamente lo que necesitamos en nuestra vida.

Si se nos permitiese pasar por nuestras vidas, sin encontrar ningún obstáculo, nos dejaría limitados, no lograríamos ser tan fuertes como podríamos haber sido. Nunca podríamos volar.

Pedí fuerza… y se me dieron dificultades para hacerme fuerte.

Pedí sabiduría… y se me dieron problemas para resolver.

Pedí prosperidad… y se me dio un cerebro y músculos para trabajar.

Pedí valor… y se me dieron obstáculos para superar.

Pedí amor… y se me dieron personas con problemas a las cuales ayudar.

Pedí favores… y se me dieron oportunidades.

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