¿Intolerante a la lactosa? Sigue estos consejos

Publicado el: 9 de agosto del 2017 a las 05:17 pm . Por AbrahamMares

¿Tienes dolor de estómago, hinchazón y gases cada vez que tomas leche, queso o yogur? Podría tratarse de una intolerancia a la lactosa, alergia a la proteína de la leche de vaca (APLV) o simplemente que digieres mal la lactosa. Hablemos de las bebidas vegetales y otros productos sin lactosa.

La intolerancia a la lactosa es la incapacidad del organismo para digerir correctamente el azúcar presente en la leche, ya sea de vaca, cabra o incluso materna.

Ahora bien, no hay que confundir lactosa con lactasa. Esta última, es una enzima que se encuentra en el intestino delgado y que se encarga de dividir el azúcar de la leche (lactosa), en azúcares más sencillos permitiendo, de esta manera, su correcta absorción. Las personas que padecen intolerancia a la lactosa no producen lactasa o tienen niveles bajos de esta enzima, y esto provoca que la lactosa no se digiera y absorba adecuadamente y se sufran síntomas digestivos.

Alternativas a los alimentos con lactosa

A día de hoy, no existe un tratamiento específico para tratar la intolerancia a la lactosa. La única manera de evitar que se presenten los síntomas es cuidando la alimentación. De esta forma mejorarán los síntomas y, en la mayoría de los casos, remitirán de forma considerable o incluso totalmente.

Otra idea es buscar alternativas que no contienen lactosa o que tienen un contenido tan bajo que no desencadena síntomas. La bebida de soja, de arroz, de almendras, de avena, la leche de coco o la leche sin lactosa, así como los helados sin lactosa, los quesos veganos, son productos aptos para personas con intolerancia al azúcar de la leche.

Pautas para cuidarse cuando no se puede tolerar la leche

Si has recibido un diagnóstico de “intolerancia a la lactosa” ha llegado el momento de cuidarse. Lo más importante es readaptar y reorganizar la rutina de alimentación. ¿Qué más puedes hacer por tu salud?

Reconocer y evitar los alimentos con lactosa. Cuidar la alimentación es la base del tratamiento para la intolerancia a la lactosa. Por este motivo, tienes que ser capaz de reconocer los alimentos que suelen contener lactosa y sustituirlos por otros libres de ella. Existen muchas alternativas.

Revisar el etiquetado. Hoy en día muchos productos contienen lactosa aunque en teoría no deberían contenerla. Acostúmbrate a leer el etiquetado de los alimentos que consumas para evitar comprar alimentos con lactosa sin querer.

Una alimentación completa. Al eliminar los productos de leche de la dieta pueden aparecer carencias de calcio o vitamina D, por ejemplo. Es por ello que el yogur juega un papel muy importante para cubrir el aporte en calcio. Dependiendo del grado de intolerancia a la lactosa, si este es leve se podrá consumir yogur cada día. El calcio presente en el yogur es de mayor biodisponibilidad que el que se encuentra en otros alimentos. Se pueden incluir en tu dieta aquellos que son ricos en calcio y vitamina D como determinados pescados, determinadas verduras, las legumbres y los frutos secos, sabiendo que para cubrir las necesidades diarias de calcio a partir de estos alimentos hay que hacer una ingesta de raciones mucho mayores.

Cuidado con los medicamentos. Un porcentaje muy alto de fármacos contienen lactosa entre sus ingredientes. Coméntalo con tu médico o revisa siempre el prospecto de los medicamentos antes de iniciar un tratamiento.

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