El orgasmo doble es posible, encuéntralo (Parte 2)

Publicado el: 9 de septiembre del 2017 a las 05:13 am . Por AbrahamMares

El día de ayer conociste la forma de alcanzar un orgasmo doble mediante la masturbación; en esta segunda parte, te traemos para ti dos técnicas más que te ayudarán a ver las estrellas de forma duplicada.

Mediante el sexo oral

El procedimiento es similar que en la masturbación: primero hay que estimular el clítoris y, después, cuando ya estás lo suficientemente excitada, ir a por el punto G. Lo ideal es que tu pareja se centre en el cunnilingus primero y, cuando estes a tope (pero antes de que alcances el clímax), utilice su dedo para poner en marcha el orgasmo vaginal.

La forma más sencilla de alcanzar el superorgasmo es dejar que tu pareja estimule tu clítoris oralmente mientras tu utilizas el estimulador del punto G

No es sencillo para alguien que no seas tú encontrar el punto G y saber excitarlo, por ello debes ayudar a tu amante en todo el proceso (algo para lo que suele ser indispensable haber experimentado antes con el asunto). Para ello, acuéstate en tu cama de espaldas y apoya las piernas en alto. Pídele que inserte un dedo en la vagina, con la yema hacia arriba. Tu punto G tiene que estar a medio camino entre la abertura de la vagina y el cuello uterino y su superficie es un poco áspera, se le comparara a la textura que tiene la cáscara de una nuez. Para el orgasmo doble tu pareja deberá estimular la zona sutilmente, mientras sigue trabajando con tu clítoris.

Otra forma más sencilla de alcanzar el superorgasmo es dejar que tu pareja estimule tu clítoris oralmente mientras tu utilizas el estimulador del punto G. Quizás parece tener menos gracia, pero es más efectivo.

Mediante el coito

Lograr el orgasmo combinado gracias a la penetración es el “más difícil todavía” pero si se escoge la postura adecuada, puede lograrse. Levine recomienda empezar estimulando el clítoris en los preliminares, mediante los dedos o un juguete. Entonces, cuando estés realmente excitada, empieza a copular en la posición del perrito, que es la mejor para que el pene estimule correctamente el punto G. En vez de tener los brazos rectos baja el tronco de manera que puedas apoyarte en los codos, esto hace que se incline la pelvis, lo que permite la máxima estimulación posible.

La clave en los tres métodos reside en empezar a estimular el punto G cuando estás a punto de alcanzar el orgasmo clitoridiano, para lograr que ambos coincidan en el tiempo. Repetimos, no es sencillo, pero lo peor que te pueda pasar es que sólo alcances uno de los dos, cosa que tampoco es para echarse a llorar.

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