AMBIENTE POLÍTICO… LA UNIDAD CON MULETAS

Publicado el: 24 de agosto del 2017 a las 05:16 am . Por richardibarra

 

 

Por: Eduardo Serrano

Cuando Luis Enrique Benítez Ojeda se lanzó por la dirigencia estatal del PRI en Durango, sabía perfectamente que las cosas no iban a ser fáciles y menos después de la kermés que le armaron el día de su registro, donde todo era algarabía y emoción, pero tras del telón, también se observaba de cuál pie cojea su partido. El Ambiente Político -adverso para el tricolor-, es propicio para la reflexión de lo que vendrá enseguida. La experiencia y la mano izquierda, serán fundamentales en la gestión de Benítez, si es que no se quiere repetir el resultado –o hasta empeorarlo- del 2016, donde él también tuvo su parte.

Esa unidad en el PRI, que es difícil sostener y más cuando anda con muletas, pues evidentemente soporta a un partido fracturado, deberá tratarse estratégicamente en lo interno para aglutinar en un mismo esfuerzo a los diferentes liderazgos, a los “jefes de grupo” (como en la escuela) y a los sectores que llevan a cuestas la carga priista que le da vida a la maquinaria que mueve a militantes y simpatizantes del Revolucionario Institucional, que ahora tendrá como maquinista al también diputado local.

Como quiera que sea, ya quedó definido el jefe estatal, pero ahora se empiezan a mover los que quieren sustituir a Eduardo Solís Nogueira, mejor conocido –incluso en las boletas electorales- como el Maky en la dirigencia municipal del PRI. Hasta el momento hay tres tiradores que deberán llenarle el ojo al priismo y desde luego, al que despachará en la sede estatal. Cada uno tiene su trayectoria; cada uno tendrá que demostrar que puede revertir el resultado que los llevó a la derrota, aunque, no dependerá del todo de él, ya que son muchos los factores que han ubicado al tricolor en el sitio que ellos mismos conocen.

El primero que se apuntó para el municipal fue el ex regidor Christian Salazar Mercado, quizás uno de los pocos priistas que se han mantenido activos en la escena política luego de la derrota del 2016. Ha sido crítico de la actuación de la administración municipal; se ha ido con todo en contra de los regidores panistas y de los de su mismo partido a quienes les señala su incipiente actitud opositora. Posee una buena aceptación al interior del tricolor, además de que su relación con importantes liderazgos del Revolucionario, puede llegar a ser el plus que en un momento dado, incline la balanza en su favor. Una combinación  Benítez-Salazar, podría ser interesante.

Otro de los que se sintieron con el deseo de echarle “aceitito” a la maquinaria municipal, es Felipe Cortez Aragón.identificado con el grupo de los técnicos y cubriendo varias posiciones en administraciones anteriores. Cortez Aragón representa al grupo que gobernó en los últimos sexenios y si la nueva dirigencia estatal pretende abrirse a la pluralidad y a la integración de todo el priismo, el ex director del deporte podrá tener una oportunidad al frente del Comité Directivo Municipal, de lo contrario, será uno más de los que se queden en la “congeladora”, claro, hasta nuevo aviso.

Con el respaldo de sus compañeros regidores y líderes seccionales –así apareció en una nota informativa-, Alejandro Gutiérrez dio a conocer públicamente su deseo por tomar las riendas del PRI en el municipio. Estratégicamente mediante una rueda de prensa, el décimo sexto regidor y actual secretario general del CDM, se valió de los actores que por ahora son la cara visible de ese partido. En esta jugada, los ediles tricolores se han anotado un buen “gol”, pues cerrando filas en torno a Gutiérrez, han de decir: un diputado al estatal y un regidor al municipal, y así, ¡todos felices y contentos!

Hasta el momento, no hay más aspirantes para atender y despachar en el PRI de esta ciudad capital; es posible que salten otros más así como ocurrió con la dirigencia estatal, aunque ya sería el colmo que, en medio de las similitudes, se esperaran un año en decidir quién será el “ganón” que en el estira y afloja, haga mancuerna con Benítez colaborando en la recuperación de la unidad priista, esa unidad que anda con muletas porque ha sufrido una fractura, o quizás solo fue esguince; o tal vez, solo una pequeña lesión de esas que les ha dejado cada episodio electoral añejo y reciente. A usted, ¿cuál se le hace la mejor combinación para curar esa lesión? Benítez-Salazar, Benítez-Cortez o Benítez-Gutiérrez… en lo que la piensa, veamos cuál es el que mejor se posiciona.

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