APUNTES… NI AUN LAS ÉLITES ESTÁN CONFORMES

Publicado el: 31 de agosto del 2017 a las 04:46 am . Por mariosolis

Por: Guillermo Fabela Quiñones

Mientras en el país crece la zozobra y la desesperanza ante la marcha incesante de la descomposición social, que se puede sintetizar en el aumento de linchamientos de jóvenes delincuentes, el Ejecutivo reitera su convencimiento de que “el camino emprendido desde 2012 es el correcto”. Así que no hay margen para esperar un asomo de autocrítica, fundamental en un jefe de gobierno con un elemental sentido de responsabilidad. Sin embargo, el problema más grave es que reclama continuidad del rumbo, tal como lo expresa subliminalmente la propaganda alusiva al quinto informe.

En efecto, el lema “Lo bueno cuenta y queremos que siga contando” tiene la pretensión de que la sociedad crea en la inevitabilidad de la permanencia del grupo mexiquense en el poder durante otro sexenio. Con todo, es tan grave la situación por la que atraviesa México en la actualidad que ni siquiera sus principales aliados, la cúpula empresarial, está conforme con la administración de Peña Nieto. Así lo dejó ver el dirigente del Consejo Coordinador Empresarial (CCE), Juan Pablo Castañón, en el evento convocado para evaluar el Acuerdo para el Fortalecimiento Económico  y la Protección de la Economía Familiar, a siete meses de su puesta en marcha.

Dijo Castañón: “Los empresarios queremos convocar a los sectores productivos, a todas las fuerzas políticas y a la sociedad, a construir una agenda mínima de políticas públicas que nos permitan tender puentes para construir un país más sólido, un país más fuerte… Un México donde la ley se cumpla y los derechos se respeten. Un México donde los gobiernos se transparenten  y la rendición de cuentas sea un hecho”. El mensaje no podía ser más claro: podría interpretarse de la manera siguiente: “No estamos conformes con su gobierno, porque sus políticas públicas han dividido a la sociedad mexicana, han debilitado las instituciones y somos ahora un país más débil. El Estado de derecho en este momento es inexistente y requerimos que se restablezca”.

Esto es impensable que lo entienda el ocupante de Los Pinos, ciego y sordo ante la realidad nacional, como lo patentiza su absurdo optimismo sin ningún asidero con lo que ocurre cotidianamente en la mayor parte del territorio nacional. Afirmó: “Hoy queda claro que somos un país mejor preparado, más fuerte y sobre todo más unido. La solución a los retos del exterior debe surgir del interior”. Tal alejamiento de la realidad nacional es precisamente lo que disgusta a sus principales aliados, aunque también influye la corrupción desbocada que ha rebasado límites permisibles hasta convertirse en un agravio mayor a la sociedad. Así, difícilmente podrán ponerse en marcha soluciones internas a tanto problema social y mucho menos enfrentar los retos venidos del exterior.

Era previsible que los más importantes beneficiarios del modelo económico se asustaran cuando vieran la magnitud de la descomposición social, como ahora lo patentiza el principal organismo del sector privado. Los cada vez más frecuentes linchamientos de raterillos, por parte de ciudadanos hartos de la impunidad existente, son la más clara demostración de que estamos muy lejos de ser un país de leyes. Así lo advirtió el martes la calificadora de inversiones estadunidense Moody´s Investors Service en una evaluación sobre la situación actual de México, al señalar que “la impopularidad del presidente Peña puede influir en las perspectivas electorales del PRI el año próximo”.

Tal pérdida de popularidad, según la calificadora, se debe a las acusaciones de corrupción de su gobierno, en lo que coincide la cúpula empresarial conforme a lo dicho por el dirigente del CCE. Sin embargo, lo que más ofende a las clases mayoritarias es la insensibilidad social y política demostrada por el grupo mexiquense en el poder, que se agrava por las reiteradas declaraciones de que “vamos por el rumbo correcto” cuando los hechos demuestran lo contrario. Lo que el ciudadano común observa con enojo es que a la alta burocracia sí le ha ido muy bien, ellos si van “por el rumbo correcto”, pero no la inmensa mayoría de la población.

Peña Nieto informó que gracias al mencionado acuerdo, “se logró la repatriación de 220 mil millones de dólares que serán destinados a inversiones productivas y a la generación de más empleos”. Sin embargo, puede asegurarse que la pobreza no habrá de disminuir al finalizar el sexenio, porque tan extraordinaria suma de billetes verdes no se canalizará a actividades productivas, mucho menos ante el riesgo de que el PRI pierda las elecciones ante un rival que parece invencible incluso a observadores internacionales, como la mencionada agencia calificadora. Señaló que ante la impopularidad creciente de Peña Nieto “crece la probabilidad” de que Andrés Manuel López Obrador gane las elecciones el 2018.

La última esperanza de la derecha para mantener el poder está en la conformación de lo que ha sido llamado un Frente Amplio Opositor, el cual sería “la mejor garantía para lograr un cambio de régimen”, según el jefe de Gobierno de la Ciudad de México, Miguel Ángel Mancera. Sin embargo, ante las dificultades para llegar a acuerdos básicos entre el PAN y el PRD es muy difícil que llegara a concretarse en el poco tiempo que falta para que comience la jornada electoral que culminará en julio el 2018.

Ninguno de ambos partidos aceptaría ceder la candidatura, y da la casualidad que al igual que el PRI sus posibles abanderados no llaman la atención a los electores o de plano los rechaza. Es el caso del propio Mancera, quien dejará más pendientes que resultados concretos dignos de aplaudirse. Como sucede con Peña Nieto, tiene una visión distorsionada de la realidad: todo lo ve color de rosa cuando el escenario es demasiado gris para la mayoría de habitantes de la capital del país. Sobre todo para las miles de viudas o deudos de trabajadores que no pueden cobrar el seguro de vida a que tienen derecho, “porque no hay dinero”.

En marzo de este año, la Secretaría de Finanzas rescindió el contrato que tenía con Seguros Atlas. ¿Cómo espera Mancera un voto favorable con déficits sociales tan lamentables? Para el pueblo no hay dinero, pero sí para multitud de obras que tienen a la Ciudad de México como si hubiera sufrido un terremoto.

(guillermo.favela@hotmail.com)

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