SENA DE NEGROS… SE LES ESTÁ HACIENDO “BOLAS EL ENGRUDO” A ANAYA Y BARRALES

Publicado el: 5 de septiembre del 2017 a las 05:23 am . Por richardibarra

Por: Dionel Sena 

 
Una verdadera encrucijada es la que enfrentan Ricardo Anaya y Alejandra Barrales, líderes nacionales del PAN y el PRD, respectivamente, pues previo a la conformación del Frente Amplio Democrático (FAD), en donde la idea es que el queretano vaya al frente, ya libran sus propias crisis al interior de su partido, por un lado los blanquiazules asoman traiciones, rebeldías y traiciones que podrían replicarse en el 2018, mientras que en el Sol Azteca la desbandada de tribus y de líderes morales empieza a multiplicarse, lo que en definitiva no era el escenario que ambos esperaban.
A unos días de iniciar el proceso electoral federal 2017-2018, definitivamente que todo lo que pase con estos dos institutos políticos, será nota nacional, máxime cuando la complejidad de sus directrices, es más que manifiesta y que están a nada de perder el control de cierta parte de su militancia, misma que está a la expectativa de lo que pase con esta alianza que cocinan ambos presidentes nacionales, la cual lleva las intenciones de hacer al panista candidato a la Presidencia de la República y a la perredista aspirante a Jefa de Gobierno de la Ciudad de México. La pregunta es ¿los dejarán?
Lo ocurrido la semana pasada en el Senado de la República, en donde le impidieron a Anaya Cortés poner al presidente de la Mesa Directiva, es un mensaje claro de que la rebelión de los panistas ya llegó y justo en el peor momento para el líder nacional, mismo que pretendía “planchar” de la mejor manera su candidatura, sin embargo su postura de no permitir al Gobierno federal poner al próximo fiscal anticorrupción, le ha complicado todo el panorama, al grado de que ya despertó a los “calderonistas”, para que le metan el pie, encabezados por Ernesto Cordero.
La cantidad de frentes que ha abierto el queretano a partir de sus críticas hacia quienes se “vendieron” al sistema para sacarlo de la jugada, ha sido tal que personajes como Roberto Gil Zuarth -acusado de igual manera de rebeldía hacia su dirigente nacional-, invitó al demandante a dialogar sobre lo complejo de sus declaraciones, mismas que lo único que hacen es dividir aún más al partido, invitación a la que el descrito no ha respondido y se duda mucho que lo haga, principalmente por la obviedad de la estrategia de sus detractores.
Por su parte Alejandra Barrales también libra sus propias batallas, pues la salida del matrimonio del “hombre de las ligas”, René Bejarano y de Dolores Padierna, le abre -aunque lo niegue- un boquete que ni el mismo Ricardo Monreal podría llenar, pues ellos controlaban una importante ala del partido en el centro del país, misma que podría mudar sus intereses a otras ofertas electorales que lo más seguro, es que sea a los intereses de Andrés Manuel López Obrador, mismo que seguramente recibirá a los descritos con los brazos abiertos.
La complejidad de armar el Frente Amplio es tal, que tarde que temprano otras figuras emblemáticas de la izquierda perredista terminarán por abandonar al partido, tal es el caso de Leonel Godoy, el exgobernador de Michoacán, quien apenas ayer también anunció su salida del Sol Azteca, argumentando el abandono de las ideas del socialismo y el idealismo cardenista, postura que quizá en los próximos días, se vaya a replicar con otros actores de este instituto político, el cual se está desmoronando cuando la verdadera “batalla” aún no inicia.
El tema ha despertado una serie de especulaciones que deben tomarse con todas las reservas del caso, pues hay quienes ven una metamorfosis total en quienes irían en las boletas electorales en el 2018, pues ante el escenario que vive Ricardo Anaya, su lugar podría ser ocupado por la misma Margarita Zavala; Ricardo Monreal -que es mejor candidato que Barrales- podría ir como abanderado del PRD a la Ciudad de México y en una nada; hasta Miguel Ángel Mancera estaría vivo de ir como presidencial -si los astros se le alinean-, sin embargo al tema aún le queda cuerda, así que no deben adelantarse vísperas.
Claro que le reyerta que se verifica en las cúpulas nacionales, tarde o temprano alcanzarán también a los estados, mismos que deberán esperar cómo van prosperando las negociaciones entre sus líderes nacionales, para entonces sí decidir que estrategia montar, pues mientras exista la posibilidad de que ambos vayan juntos el próximo año, por ahora sólo queda esperar lo que pase con Anaya y Barrales, mismos que por lo que se ve, defenderán su alianza hasta el final y al precio que sea. Al tiempo.
 
Twitter: @dionelsena 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *