Un día en la historia de Durango. A todos los duranguenses nos llegará el momento de padecer la Pandemia

Un día en la historia de Durango. A todos los duranguenses nos llegará el momento de padecer la Pandemia

18/10/2020

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Por Pedro Núñez López.

A finales del 2019 en una de las muchas charlas que tenía con mi hijo Pedro Daniel Núñez de la Hoya, vimos como en China todo mundo llevaba cubrebocas y eran miles de personas que caminaban sin cesar rumbo a su trabajo en aquel país, era un reportaje sobre el brote del Coronavirus en una ciudad de Wuhan allá en China. Comentábamos que si eso llegaría hasta acá a nuestro Durango y ambos coincidimos que sería muy probable que llegara, pues los medios de comunicación harán que se propague con mayor rapidez por lo que más nos valdría estar alerta, el tiempo nos daría ocho meses después la respuesta con la partida de mi hijo.

Al principio la gente decía que no era cierto, que era una excusa del gobierno para controlarnos, que lo que deseaba el gobierno era acabar con las personas mayores para no estar pagando tantas jubilaciones, que te ponían un chip para así saber todo de ti hasta tus cuentas de banco y manejar tu dinero, que si vas a los hospitales te matarán pues son órdenes del gobierno, en fin tantas y tantas cosas, luego se llegó a saber que el primo de un conocido que tiene una prima lejana le dio y los contagios seguían cada día y van en aumento.

Luego se escuchó en Gómez Palacio del primer muerto en el país y así poco a poco se nos fue cerrando el cerco, al rato ya era el primo de un amigo, luego cerca del núcleo en que se convivía, se sabía de contagiados y poco después del fallecimiento de alguno, al rato llegó a la familia, que a un primo, a un sobrino, un tío, una tía, y aun así mucha gente seguía sin creer nada, ni buscaba la manera de protegerse argumentando que eso solo le daba a la gente de dinero y que como eran pobres no les pasaría nada.

Pronto los hospitales no darían abasto para atender a los enfermos de Covid-19 y las camas con ventiladores serían insuficientes pues hasta el personal médico quien ha sido el más golpeado con este virus, la ha pasado mal, mi reconocimiento para todos ellos que son unos héroes que dan su vida por la patria y la gente aun sin que ellos mismos lo sepan, pero son héroes anónimos que la historia algún día los reconocerá.

El virus llegó a la familia y hasta el momento han existido más de quince personas entre hermanos, hijos, sobrinos, con dos fallecimientos y como les menciono al principio, me llegó mi turno.

Este es un virus que llegó para quedarse y mientras no llegue la vacuna los saldos serán a favor de la pandemia, lo importante es atenderse de inmediato a los primeros síntomas, yo empecé con una ligera tos, esta fue creciendo muy rápido, en una tarde ya estaba muy fuerte, luego con un dolor fuerte de cabeza, para posteriormente presentar un cansancio extremo. Me empecé a medicar ese mismo día y gracias a mi sobrina, la Química Alejandra García Núñez, me hicieron la prueba resultando positiva. La Dra. Cecilia del Rayo Quiñones Ruiz, es quien le ha estado dando seguimiento y al pendiente de mi caso y aprovecho para dedicarle a ambas este escrito a manera de homenaje, haciendo extensivo a todo el personal médico,, poco a poco voy avanzando con esta enfermedad tratándole de ganar cada instancia hasta sacarlo de mi vida, Dios permita que así suceda pues realmente me he sentido muy mal, pero con el mejor optimismo.

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