Un día en la Historia de Durango, cuando un gran duranguense se va al viaje sin retorno. (Mi HIJO)

Un día en la Historia de Durango, cuando un gran duranguense se va al viaje sin retorno. (Mi HIJO)

12/09/2020

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Por Pedro Núñez López.

Para el 15 de febrero de 1985 eran las 9:30 de la noche y estaba nervioso, entré a la sala de parto donde me tocó recibir a un bebe hermoso y de ojos azul oscuro que con el tiempo se convertiría en una estrella fulgurante en la vida de muchos durangueños, decidimos ponerle Pedro Daniel, a mí no me gustaba ponerle mi nombre, pero decidimos que fuera en conjunto con el nombre de mi hermano Daniel, sus primeros años fueron maravillosos, de un soñador, le decía a su mamá, mamá ¿dime qué se siente ser la mamá del presidente…? Pedro soñaba serlo. También el soñaba con ser un gran arquitecto, le decía a su mamá, ¡cuando yo sea grande seré un gran arquitecto y te construiré una casa muy bonita mamá! Con el paso del tiempo llegaron sus hermanos Jesús Alonso y Lucía, los aceptó con el cariño del hermano mayor uno a uno, sintiéndose responsable de su cuidado, así como de su mamá, cuando yo salía de viaje él decía que él era el hombre de la casa. Desde niño fue muy responsable y participativo en todos sus que haceres de la escuela, él siempre decía que quería ser el primero en todo, hay dos anécdotas de Pedro en la escuela, con su maestra de primero de kínder.

Cuando inicio sus clases esta, se dispuso a trabajar con los niños y empezó a hacer cosas en el pizarrón. Pedro Daniel le dijo a la maestra… maestra, (con su voz ronca que tenía), yo no vine a aprender a hacer bolitas ni palitos, vine a aprender bien a leer y escribir, miré, yo ya se hacerlo… La maestra se sorprendió y ella lo condujo por el camino del aprendizaje. La otra anécdota fue que para un día de reyes cuando se partió la rosca ahí entre los compañeros, Pedro se llevó un mono de la rosca que habíamos compartido en casa la noche anterior y le dijo a su mamá. ¿Qué crees mamá?, los hice tontos en el salón, yo dije que me había salido el mono en la rosca y no fue así, por lo que me toca llevar pizza el día dos de febrero. Después entendimos que el lo hizo a propósito para llevar la pizza, porque el siempre quiso darle algo a los demás.

Poco a poco a base de esfuerzo y tesón, este durangueño fue preparándose cada día y en cada clase que tenía para llegar a ser realidad su sueño, con el apoyo de sus padres, hermanos, primos y amigos fue pasando por un sinfín de momentos que forjaron su carácter.


Llegaron las novias, los amores fugaces y la esposa, Karina Eunice que lo hizo feliz, se convirtió en su motor, en su inspiración, en su complemento y en el amor de su vida. Luego llegaron las hijas primero Sophya y después Romina convirtiéndose ambas en su más preciado tesoro, su adoración y que vinieron a consolidar el amor de su vida con sus tres mujeres, mientras tanto con mucho esfuerzo, trabajo y estudio, logró su sueño de ser arquitecto al titularse por decisión unánime del jurado, fue maravilloso verlo cumplir una de sus metas y celebrarlo con él, que soñaba ser un gran arquitecto y tenía como imagen seguir a un sinfín de los grandes arquitectos de talla mundial como Calatrava, Ramírez Vázquez, Jaime Lerner, la vida le daría la oportunidad de conocer a este último al solicitar conocer quién había diseñado la entrada al proyecto Maitlán en la ciudad de Mazatlán, Sinaloa, Pedro no deseaba lavarse las manos por tan solo haber saludado a uno de sus héroes de la arquitectura y la emoción de que este deseara conocerlo.


Poco a poco con mucho esfuerzo y trabajo se inició en el terreno laboral para llevar el sustento a casa, empezando de la nada y sin nada, pero con mucho corazón, trabajo en varias empresas, desarrollando proyectos que a la postre sería su legado y que hoy podemos disfrutarlo en las calles de nuestro Durango, inició su carrera de proyectista como él lo había soñado alguna vez de niño. Con altibajos, pero con la fuerza de voluntad que lo caracterizaba y con el empuje del día a día en su afán de construir un nuevo mundo para su familia.

Un día dentro de su desesperación por seguir trabajando en su carrera, surgió la oportunidad gracias a su amiga Cathie, (una compañera de carrera), ella lo propuso para participar en una empresa importante como proyectista. Esta empresa era nada menos que Oxxo SA de CV., con la ilusión de un principiante y sin dinero, decidió iniciar en esta nueva aventura, partió a hacer su primer trabajo que le asignaron y fue un levantamiento topográfico a Villa Unión, Poanas, con tan solo su cinta de medición pequeña, una manguera, una libreta, una pluma, un gran corazón y lo necesario para ir y venir de dinero. Poco a poco le fueron dando más trabajos y más confianza en los mismos, ese fue su punto de inicio dentro de la empresa, ahí encontró como jefe de construcción al Arq. Abraham Balderas, un personaje con mucha experiencia, muy duro consigo mismo y un gran conocedor del ramo en que se desempeñaba, pero con la convicción de que a la postre los dos llegarían a ser grandes amigos, fue muy difícil que se engranaran comentándome que muchas de las veces que este jefe de construcción era demasiado estricto hasta en el doblado de los planos, y le comenté que así debía de ser para llegar a la excelencia, con el paso del tiempo los dos embonaron a la perfección al grado de que la confianza entre ambos sería fundamental para los proyectos siguientes.

Inició su empresa de la nada y el día menos esperado recibió su primer pago, casi se desmaya porque era lo necesario para amueblar su casa y adquirir lo suficiente para seguir trabajando con muchas ganas, tenía un pequeño respiro y pagaría sus deudas, pero seguiría adelante.

Apoyándose de los hermanos, de los primos y de los amigos siguió haciendo su trabajo quedando excelente con todo lo que hacía, poco a poco y con el sudor de la frente fue formando su empresa y cumpliendo con todos los requerimientos que la empresa exigía para poder ser parte de la plantilla de proveedor de servicios.


Pronto el me integró a su empresa y me dijo, “papá yo nunca te abandonaré siempre estarás a mi lado para ayudarme a hacer crecer esta empresa y así fue, con el tiempo se fueron integrando más arquitectos pues el trabajo crecía y crecía, llego el momento en que empezamos a hacer los Oxxo del estado de Chihuahua dejando su huella por todos lados, dentro de su visión era la de integrar a sus hermanos, primos a su empresa, todo con el afán de ayudar a la familia sin olvidar la suya por supuesto, trabajaba más que ninguno, siempre estaba listo y puesto para cualquier proyecto nuevo, proyecto casas, fraccionamientos, trabajos de proyecto de minería en conjunto con el Ing. Jáquez con quien hizo una gran amistad, luego llegaron los ingenieros civiles, eléctricos y la plantilla de trabajadores seguía creciendo a la par del trabajo, se fue adquiriendo con el mismo vehículos y equipo de trabajo para ser más eficientes, cumplíamos todas las metas puestas por Oxxo con quien también hizo un gran equipo con el área de construcción dirigida ya por el Ing. Gustavo Morales Acosta y su equipo formado por los ingenieros Álvaro Alberto, la Arq. Angela, todos ellos trabajando por un solo objetivo, el bien común y el cumplir con excelencia cada uno.

Para mediados de agosto del 2020 él empezó a estar enfermo con un dolor en el pecho y aun así seguía trabajando duró no le importó, todos estábamos al pendiente de cómo se sentía, su esposa, sus hijas, su madre, sus hermanos y yo, además de toda la familia, su empresa seguía trabajando y cumpliendo pues el no dejó de hacerlo, aun así siguió cumpliendo con los compromisos que se tenían, Pedro creó un equipo que respondía en los momentos difíciles. Fue internado en el IMSS para recibir atención medica donde infortunadamente el pasado día 6 de septiembre, su corazón no resistió y perdió la batalla por la vida partiendo al viaje sin retorno.
Su legado que nos deja a los Duranguenses es bastante y solo por mencionar a algunas de sus obras, su mejor proyecto de Oxxo fue el ubicado en Gabino Barreda y Calle Arroyo, las bancas del jardín que inicia en el boulevard Domingo Arrieta, varias casas en diferentes fraccionamientos, las fachadas del centro del municipio Nombre de Dios, un número indefinido de tiendas de convivencia Oxxo y muchas más que perduran con el paso del tiempo.

Le agradezco a Dios el habérmelo prestado por mas de 35 años y se lo regreso puesto que Dios así lo dispuso, también le agradezco a la madre tierra el que lo reciba y preserve para la eternidad sus restos mortales. Extiendo mi agradecimiento a todo el personal medico del IMSS, que yo estoy seguro que hicieron todo lo humanamente posible por presérvale la vida, en especial a las hermanas de Karina que siempre estuvieron al pendiente en cada momento hasta el final, a todos los compañeros de mi hijo del ramo de arquitectura que también estuvieron al pendiente día a día de su estado de salud, al colegio Arquitectos del que formaba parte, a las familias Quiñónez López, Núñez López, de la Hoya Flores a los amigos que siempre día a día preguntaban por él, a Connie, a los valagardos de mis amigos que me esperaban a diario con las noticias, a Pamela, a los primos, a Leticia, a Lili, a Julieta, al equipo de Radio Lobos, a los diferentes grupos del Facebook en los que participo y en especial al equipo de construcción de Cadena Comercial Oxxo SA de CV, en fin, a tanta y tanta gente que nos brindó su apoyo y solidaridad y que me encantaría enumerarlos aquí, reciban mi agradecimiento eterno y un abrazo lleno de bendiciones que mi hijo les envía.

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