“Me cansé de rogar una cama para mi papá por COVID-19”

“Me cansé de rogar una cama para mi papá por COVID-19”

21/11/2020

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Ciudad de México.- Son muchas las historias en torno al COVID-19, algunas de aliento, y otras desgarradoras.

En Ciudad de México, ocurre precisamente la historia de Fabiola, en medio de la pandemia por COVID-19.

Según detallan medios locales, a principios del presente mes, noviembre, Fabiola inició la búsqueda de una cama de hospital para su papá.

En ese momento no estaban seguros, pero creían que era un paciente más contagiado.

Lamentablemente encontró hospitales llenos, donde le rechazaron la atención, pues ya no había lugar para internarlo.

Esto le generó deudas de miles de pesos y malestares. Cuando su papá comenzó a toser y le faltaba el aire hasta para hablar, llamaron a Locatel donde le diagnosticaron alto riesgo de tener el nuevo coronavirus.

En un seguimiento de la atención, vía telefónica, le devolvieron la comunicación en dos ocasiones durante los dos días siguientes.

Al preguntar por la salud de su padre, sobre la evolución de síntomas, le reiteraron alto riesgo, pero le pidieron quedarse en su casa.

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Pasaron dos días y su padre no podía respirar, por lo que decidieron llevarlo a un hospital. Pasaron por el General de Tláhuac, el de Especialidades Belisario Domínguez y el Instituto Nacional de Enfermedades Respiratorias (INER), pero después de ocho horas entre traslados y espera volvieron a casa.

“Comenzó con mucha tos, ya casi no hablaba, se cansaba demasiado, tenía muchos problemas con su respiración y así decía que no estaba grave, que esperáramos tantito y no nos preocupáramos y se le iba a pasar”, expresó Fabiola.

La desesperación los llevó a la búsqueda de un doctor privado. Él, les recomendó oxígeno mientras volvían a llamar a las autoridades.

“Llamamos, dimos el número de folio y nos dijeron que compráramos oxígeno, pero que no lo lleváramos al hospital, de ahí ya no nos llamaron, yo estuve insistiendo y hasta dos días después dijeron que el caso había pasado a Sedena”.

No había nada claro, pero su padre empeoraba cada día más. En determinado momento casi se desmayó y por tanto volvieron a peregrinar por hospitales.

Una enfermera les dijo que parecía tener una neumonía y tras dos nosocomios llenos en Tláhuac e Iztapalapa, llegó al Hospital de Ajusco Medio.

Ahí lo recibieron sólo por un par de horas. Fabiola devolvió a su padre a casa. A una semana que estuviera en crisis, lo cuida en una casa donde conviven 10 familiares entre adultos mayores y menores.

Entre batallas, logró adquirir un tanque de oxigeno. El primer tanque les costó cinco mil pesos, sin incluir todavía el llenado. Mientras tanto, en medicamentos gastaron más de seis mil pesos.

Según información conocida hasta este jueves, el padre de Fabiola seguía en casa. Su historia es realmente fuerte, pues ya avisó que regresara a trabajar, debido a que requiere el dinero.

En todo este tiempo, Fabiola no ha logrado dejar internado a su papá, para que le brinden la atención necesaria, y pueda mejorar frente al coronavirus.

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