AMBIENTE POLÍTICO… Ciclovía y ciclobilis

AMBIENTE POLÍTICO… Ciclovía y ciclobilis

Autor:
14/01/2020

60653

Por: Eduardo Serrano

Las obras que están contempladas dentro de los planes de desarrollo sostenible en todas las naciones, con las que se pretende favorecer la movilidad, encaminadas a revertir los efectos del cambio climático y mejorar las condiciones de vida de los ciudadanos, no pueden estar sujetas a lo voluble del ambiente político. Esto, a propósito de las “bilis” que se han provocado por la construcción de la ciclovía de la calle Laureano Roncal, pues antes que nada, hay que recordar, que desde que andaba en campaña el hoy presidente municipal, Jorge Salum del Palacio, se comprometió a impulsar los medios alternativos de transporte, particularmente el uso de la bicicleta; para ello sugirió que de llegar a ganar la contienda -lo cual ocurrió-, realizaría un análisis de las vialidades, a fin de establecer ciclovías más completas, largas y seguras. Salum prometió modificar el diseño de las calles y buscar beneficios para los ciclistas en esta callada, tranquila, pero también muy “grillera” ciudad colonial.

Entonces, en principio de cuentas Salum está cumpliendo una promesa de campaña, a sabiendas -como decía mi abuelita- que en Durango es cíclico el oponerse a todo, haciendo corajes y “derramando la bilis” porque van a construir un puente; instalar una fábrica; destinar un espacio único para ubicar todas las oficinas gubernamentales; cerrar una calle para hacerla peatonal o semi-peatonal, y ahora, como es el caso, hasta cuando se crean espacios destinados para que ciclistas y automovilistas circulen con seguridad, a pesar de que con esto se resuelven una serie de problemas que van desde la reducción de accidentes de tránsito en los que se ven involucrados ciclistas; una baja considerable en el congestionamiento vehicular de algunas vialidades y por consecuencia, la disminución de emisiones de gases contaminantes. Evidentemente, esto conlleva un proceso de educación vial al que debemos adaptarnos todos, repito, todos. O, ¿a poco usted cree que en las ciudades que nos llevan de ventaja “años luz” en ese aspecto, lo aprendieron de la noche a la mañana?

Jorge Salum ha puesto a trabajar en ese proceso de cultura vial a varios directores, entre ellos a Rodrigo Mijares como acompañante de la obra que viene realizando la Secretaria de Comunicaciones y Obras Públicas del Estado (Secope) y estableciendo las rutas de desahogo, como la calle Porras según lo mencionaron; Antonio Bracho, desde Seguridad Pública y el Lic. Joaquín Gardeazábal, desde la Subdirección de Vialidad, estableciendo la correcta señalética para comenzar a vigilar ese proceso “educativo”; Pancho Franco como impulsor de medidas que favorezcan al Medio Ambiente, incentivando el uso de la bicicleta y Benjamín Flores, en Comunicación Social, para dar a conocer cada paso del dicho proceso, disipando las dudas que se generen y socializando los beneficios de la obra. Los regidores de la diferentes fracciones jugarán un papel sumamente importante en la revisión – si es necesaria- de la reglamentación vigente, pero también en la argumentación de los pro’s y contras de la medida. Así que no es para rasgarse las vestiduras si hay posturas encontradas, eso es natural y además necesario.

Es normal y comprensible, la postura de algunos de los vecinos que se encuentran en la ruta de la ciclovía. Lo que no es justificable de ninguna manera, es que se trate de politizar el tema, azuzando a la población para estar en contra de “todo” solo por “deporte”. Muchos proyectos importantes y otros no tanto, se han detenido por el “alacranismo” exacerbado que caracteriza a los que de repente les brota “lo ambientalista”, y hasta les sale el “ingeniero vial” que todos llevamos dentro. Perdón por el sarcasmo, pero Durango merece que los duranguenses cambiemos nuestra actitud para sumar y no restar; para proponer y no detener; para unir y no dividir. Si el ciclismo es un modo asequible y fácil de transporte para estudiantes y trabajadores; si garantiza una vida saludable; si da un nuevo rostro a nuestras vialidades y si es una medida urgente para hacerle frente al cambio climático, entonces ya párenle a su “ciclobilis”, y que Laureano Roncal, sea una de las muchas ciclovías en Durango, como parte nuestro aportación al mundo en materia de desarrollo sostenible.

Twitter: @LaloSerranoZ

Deja tu comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *