ANÁLISIS DE ALTURA… De cállate chachalaca… al ¡ya chole!

ANÁLISIS DE ALTURA… De cállate chachalaca… al ¡ya chole!

Autor:
22/02/2021

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Por: Eduardo Ortega Solano

En el transcurso de dos años y medio del Gobierno de la Cuarta Transformación (4T), el Presidente ha sido polémico por sus hechos, pero aún más por sus palabras y dichos, los cuales han provocado, exacerbada indignación y reacciones furibundas por parte de sus detractores y críticos, cómo de la misma forma han sido causa de festejo, hilaridad, y muestras de apoyo por sus huestes y simpatizantes. Y es que es innegable que AMLO, tiene expresiones muy acuñadas desde hace mucho tiempo, las cuales incluye de forma natural en la cotidianidad de su discurso, incluso recordamos que antes de ser primer mandatario mencionaba frecuentemente: “seré peje… pero no lagarto”, también “¡lo que diga mi dedito!” y no olvidemos la polémica frase de “cállate chachalaca”, dirigida a Fox Quezada, en respuesta a su clara intervención en la elección presidencial del 2006, que incluso valió, que el extinto IFE lo apercibiera diciendo: “señor presidente, su intervención pone en peligro el proceso electoral”.

El 1 de diciembre de 2018, durante la toma de posesión, mencionó la frase “me canso ganso”, expresión que ha repetido en múltiples ocasiones. Cuando anunció el inicio de la construcción del aeropuerto -Felipe Ángeles- como mensaje a sus adversarios, dijo: “Tengan para que aprendan” y agregó que no lo decía con ánimo de confrontar, que lo hacía de forma “suave, suave”. En referencia a los actos violentos que se presentaron durante la conmemoración de la matanza de Tlatelolco, López Obrador, con un mensaje dirigido a los violentos mencionó: “Los voy a acusar con sus papas, con sus mamás, con sus abuelos” y agregó: “Estoy seguro, que no están de acuerdo, los verían como malcriados y hasta un jalón de orejas les darían”. No son pocas las veces que ha respondido “amor y paz”, como, por ejemplo, ante la amenaza del cierre de fronteras entre México y Estados Unidos por el otrora presidente Donald Trump, o cuando en referencia a las declaraciones de descalificación del EZLN dijo no me van a “cucar”, agregando “amor y paz”.

No son pocas las frases que ha dirigido a la delincuencia como: “Pórtense bien, hacen sufrir mucho a sus mamás”; también dijo: “Al carajo la delincuencia… fuchi guácala” y su controvertida variante “fuchi, caca”; siendo su frase más polémica “abrazos no balazos”; esta última ha sido manejada como una estrategia fallida en el rubro de seguridad; sin embargo, fue tan solo una frase, como respuesta a su postura para los enfrentamientos con el crimen organizado, podemos pensar o no, que fue una desafortunada expresión, pero está realmente nada tiene que ver con la estrategia de seguridad.

En referencia a los corruptos dijo: “Ríndanse, los tenemos rodeados”. Cuando buscaron vincularlo con temas de corrupción, al aparecer como socio de 26 empresas en el SAT, dijo: “Me raye”; entre otras frases ha dicho: “El pueblo está feliz, feliz, feliz”, “la mafia del poder”, “becarios sí, sicarios no”, “me producen ternura, ternuritas”, “no es mi fuerte la venganza”, “Ricky, riquín, canallín”, “yo tengo otros datos”, “prensa fifi”; todas estás entre muchas expresiones más. La retórica del presidente está muy lejos de las galimatías, y parafernalia de sus antecesores, a pesar que algunos profesionales de la comunicación piensan que se equivoca, el presidente tiene otros datos que están respaldados en su aceptación.

Recientemente, López Obrador pronunció una de las frases más polémicas de su sexenio al decir: “Ya chole”, en referencia a la supuesta campaña contra Félix Salgado; por supuesto que esto provocó que aprovechando la coyuntura sus adversarios se le fueron al cuello; pero también generó una indignación verdadera y legítima de miles de mujeres y hombres que tradujeron esta expresión como sinónimo de respaldo al presunto violador. El Presidente debió conservar su postura inicial cuando dijo: “No me meto en eso, no me corresponde en lo que tiene que ver con los partidos”. El Presidente no tiene inefabilidad, y al respecto se equivocó.

Twitter: @EduardoSerranoZ

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