APUNTES… Ahora lo que urge es restañar las heridas

APUNTES… Ahora lo que urge es restañar las heridas

Autor:
11/06/2021

525473

Por: Guillermo Fabela Quiñones

Sin el suspenso del proceso electoral, el país empieza a recobrar la normalidad, es decir la esperanza de que no haya más sobresaltos por un rebrote de la pandemia, baje la violencia con tintes políticos y se ponga fin a una austeridad que frena la recuperación económica e incrementa el descontento de las clases medias. Es tiempo de reflexión, de autocrítica y de poner fin al desbordamiento de las pasiones, nadie sale ganando con actitudes sectarias y dogmáticas.

Nos queda un camino muy largo, no como régimen encabezado por un partido que todavía necesita construirse, sino como sociedad muy atrasada por la miopía y codicia de las élites, así como por una clase política movida por intereses mezquinos que se fueron radicalizando a medida que las relaciones sociales y de producción se volvían más complejas por su dinamismo inercial. La consecuencia fue la organización de un movimiento capaz de encauzar el descontento político de las masas, favorecida por la cúpula como un mal menor ineludible.

Los resultados del proceso electoral confirmaron lo que se veía venir: el debilitamiento del movimiento que puso fin a la hegemonía de la dupla PRI-PAN, como una necesidad estratégica para favorecer el pluralismo que más conviene a los grandes intereses nacionales y globales, de los cuales depende la estabilidad económica, financiera y por ende política. Así se explica el propósito deliberado de frenar a Morena, antes de que fuera imposible hacerlo, situación que pondría en riesgo la estabilidad lograda con la capacidad del presidente para distraer a la opinión pública.

Así como en los comicios de 2018 se evitó el desbordamiento del enojo del pueblo por los abusos y corrupción de la tecnocracia en el poder desde 1983, permitiendo el triunfo incuestionable del abanderado de Morena, ahora la oligarquía sale beneficiada con los resultados conseguidos el domingo pasado. El precio a pagar es el pago puntual de impuestos, hacer concesiones elementales a los trabajadores (obligadas por el T-MEC) y apoyar al mandatario ante las embestidas irracionales de los forajidos neofascistas.

En contrapartida, el mandatario tendrá que hacer mayores esfuerzos por no seguir perdiendo credibilidad entre las masas afectadas por la austeridad llevada a extremos suicidas. El principal de ellos, convencerse a sí mismo del imperativo de fortalecer la creación de empleos decentes que incidan en la reducción de la informalidad y la economía subterránea, situación que jamás se podrá corregir con políticas asistencialistas, como bien debe saberlo el próximo secretario de Hacienda, Rogelio Ramírez de la O, quien en diciembre entrará de relevo en la dependencia.

Ahora lo que urge es restañar las heridas que deja al interior de Morena el proceso comicial, que en algunos estados fueron muy graves y vergonzosas. El desencanto entre miles de militantes será difícil de revertir, porque se evidenció lo que también es difícil comprender: que se actuó como se hizo por intereses ajenos al proyecto de la Cuarta Transformación (4T), siguiendo acuerdos cupulares, oportunidad que se aprovechó por algunos con fines particulares. En todo el país se actuó de ese modo, razón por la cual el partido está prácticamente en el fondo de un abismo.

Mario Delgado, en entrevista con La Jornada, reconoció que “se perdieron dos años y medio en guerras internas”… “Debemos hacer un trabajo de reflexión interna y expulsar a los traidores… Hoy tenemos tiempo para darle orden (al partido) y fuerza política”. El problema es mayúsculo, pues para la mayoría de militantes, los traidores son encabezados por éste; así lo evidenció durante los meses que como dirigente nacional viajó por el país en busca de candidatos.

Lo que lo inculpa es que la mayoría de los escogidos fueron personajes impresentables, o desechos de otros partidos; dio la impresión de que así procedía para que perdieran los abanderados de Morena. Será difícil que el partido renazca si no se lleva a cabo una depuración intensiva, encabezada por el propio dirigente.

[email protected]

Twitter: @VivaVilla_23

Un comentario en "APUNTES… Ahora lo que urge es restañar las heridas"

  • Carmen Martínez Diez dice:

    Guillermo Fabela señala puntos medulares como la vergonzosa selección de candidatos por Mario Delgado, sus luchas internas pre elecciones y aún durante la campaña . El desastre mismo que parece ser el señor Delgado. Dos años tirados a la basura cuyo logro fue un mayúsculo enojo de la clase media que logró el avance del PAN. Existe mayor pluralidad pero aún con demasiado parecido entre ellos. Muy buen análisis el que hace Fabela. Bueno sería que aprendieran a leer las criticas y, sobre todo a reflexionar. Aunque me parece que es mucho pedir.

Deja tu comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *