ENTRE TU Y YO… El cáncer, una enfermedad silenciosa

ENTRE TU Y YO… El cáncer, una enfermedad silenciosa

Autor:
23/02/2021

431296

Por: Rosario Castro

“La voluntad política hace al Gobierno grande o pequeño”

Anónimo

En 1988, un domingo al mediodía, mi esposo Alejandro como una gran parte de los varones, veía con pasión un partido de futbol por televisión. Atendiendo a mi bebita Alejandra le daba de comer en nuestra recámara, cuando de repente escuché que azotaban el suelo, al cerciorarme qué ocurría, con gran susto vi a mi marido convulsionando, pidiendo auxilio a mis vecinas pudimos atenderlo y su hermano que es médico le ordenó exámenes exhaustivos; ni mi marido ni yo dormimos tranquilos por lo sucedido.

Realizados los exámenes, acudimos al médico para que nos dieran los resultados, al hacerlo, nos tomamos de la mano concentrando nuestra fuerza y nuestro amor como si fuéramos uno, la respuesta fue fría: es un tumor cerebral y está en el hemisferio izquierdo, hay que operar de inmediato; fue una noticia aterradora y mi esposo la recibió con valentía.

Al operarlo quedó con afectaciones, sin embargo, al analizar el tumor nos dieron otra mala noticia, el tumor es maligno y con metástasis es cáncer con un pronóstico de vida de seis meses; ahí cambió nuestra vida por completo.

Querido lector, lo que viví en ese tiempo me marcó para siempre, pues aprendí lo que es el dolor humano en la enfermedad, la solidaridad que existe entre las familias que tienen un familiar con este padecimiento, el compartir sufrimiento hace menos difícil las quimios, la sensibilidad de médicos para atender este flagelo. En ese entonces la tecnología y el medicamento para tratarlo no estaba tan avanzados como hoy, traté de todo, desde medicamentos recetados hasta polvos milagrosos en la desesperación de salvar la vida de mi esposo, al final tuve que entregarlo a Dios teniendo roto mi corazón.

Hoy redacto este pasaje difícil de mi vida porque al leer los medios de comunicación me inunda la tristeza de saber que en México los padres de niños con cáncer y las mujeres y hombres que padecen esta terrible enfermedad, sufran porque no se les den los medicamentos para atenderse o las citas para los pacientes en instituciones públicas federales se alarguen como si se tuviera todo el tiempo del mundo ante la desesperación de quienes sufren esta enfermedad y me cuestiono ¿Qué es más importante, la obra material o la obra humana que es la salud?. Por supuesto la vida humana, sin embargo, el ejercicio del gasto federal en salud no necesariamente se refleja así.

DESTACABLE: El Centro Estatal de Cancerología, Institución estatal de salud (De Tercer nivel) del Gobierno del Estado de Durango, apoyado además por la Presidenta del Patronato del DIF Estatal y el propio Patronato del Centro, participando además la sociedad duranguense, ha dado por consecuencia que este Centro sea reconocido por propios y extraños, precisamente por quien lo dirige acertadamente en estos momentos, por su acreditación de calidad del personal y porque cuenta con medicamentos y tecnología de punta.

Es la única institución de salud pública que tiene dos aparatos de altísima tecnología, el de tomoterapia y el de braquiterapia recientemente adquirido, lo que permite que pacientes de cáncer cervicouterino o de próstata puedan tener una mejor atención y calidad en el tratamiento médico.

Mientras otros estados disminuyen el presupuesto para mejorar tecnología y atención en salud, en Durango se aumenta; en nuestra entidad se atienden cerca de mil duranguenses al año, niños, jóvenes y adultos y se hace con esfuerzo enorme, con pasión, compromiso y gran sensibilidad hacia el dolor que provoca esta enfermedad.

¡Enhorabuena!

Correo: [email protected]

Deja tu comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Etiquetas: