La ceremonia del Grito de Independencia no es un culto a la personalidad

La ceremonia del Grito de Independencia no es un culto a la personalidad

Autor:
15/09/2020

283173

Por: Gilberto Jiménez Carrillo

Para el diputado David Ramos Zepeda es importante que los tres órdenes de Gobierno no lleven a cabo la ceremonia tradicional del Grito de Independencia, ya que según el Legislador, al cancelar la tradicional ceremonia se impedirían dos cosas, primero evitar que la población se ponga en riesgo por el asunto de la pandemia y segundo que los embajadores, cónsules, presidentes municipales, gobernadores y Presidente de la República, aprovechen el evento para lucirse y rendirle culto a su personalidad. Para Antonio Caso, la idea del mexicano tiene sentido a partir de que ésta permite, a su vez, la construcción de una patria. La patria, la raza, de las cuales participamos todos, nos obligan, por prescripción irrefragable, a prestarles culto. La primera vez que se celebró el Grito de Independencia fue el 16 de septiembre de 1812, es decir, apenas dos años después de iniciada la revuelta de Miguel Hidalgo.

En el poblado de Huichapan (en el estado que luego se llamaría precisamente Hidalgo) Ignacio López Rayón celebró por primera vez la fecha en un acto que registró en su “Diario de operaciones militares”. Dice el diario de Rayón: “Día 16.- Con una descarga de artillería y vuelta general de esquilas, comienza a solemnizarse en el alba de este día el glorioso recuerdo del grito de libertad dado hace dos años en la Congregación de Dolores, por los ilustres héroes y señores serenísimos Hidalgo y Allende”. Al año siguiente, 1813, José María Morelos y Pavón incluyó en el punto 23 de su célebre documento “Sentimientos de la Nación”, la solicitud de la conmemoración del día 16 de septiembre. El objetivo de dicha celebración es preservar el recuerdo del día en que se inició el movimiento libertario y el reconocimiento a sus iniciadores o sea, el Día del Grito de Independencia.

En 1825, el primer presidente de México, Guadalupe Victoria, convirtió este día en la fiesta nacional por excelencia, sin embargo, el presidente Porfirio Díaz cambió de fecha la ceremonia y estableció el 15 de septiembre como aniversario del Inicio de la lucha por la Independencia. La finalidad básica de los ritos identitarios consiste en reforzar vínculos nacionalistas a través de la apropiación, respeto y veneración de sus símbolos. El sentido colectivo del rito funciona como una especie de juramento público que conlleva a establecer un compromiso personal y social.

La ceremonia del grito de Independencia es causa y efecto de la identidad nacional. La fiesta no solamente consiste en comer pozole y tomar tequila, si bien es cierto no es necesario gritar ¡Viva México! para sentirse mexicano, la celebración nos permite conservar y recordar al menos una vez al año, nuestros antecedentes patrióticos, culturales y sobre todo nuestra identidad nacional. De manera que a juicio del diputado Ramos Zepeda el siervo de la nación, el primer presidente y el héroe del dos de abril, se equivocaron al proponer que el hecho histórico del Grito de independencia se solemnizará, ya que según el Diputado, que por cierto es presidente de la comisión de cultura del Congreso del Estado, el evento cívico más importante y trascedente de los mexicanos debe suspenderse, pues solo sirve para rendirle culto a la personalidad…habrase visto.

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