LA PALABRA DEL GIOCONDO… La carnicería morenista rumbo al 2022

LA PALABRA DEL GIOCONDO… La carnicería morenista rumbo al 2022

Autor:
16/07/2021

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Por: Alejandro Flores de la Parra

Mucho revuelo ha causado la visita del Manuel Espino Barrientos a la región lagunera de Durango, donde insinuó que el proyecto hacia la candidatura de Morena, para competir por la gubernatura en 2022, debería ser encabezado por Alma Marina Vitela Rodríguez, actual alcaldesa de Gómez Palacio y quien, a partir de los resultados electorales de su partido, en 2021, se ha ganado un lugar como indiscutible competidora para lograr dicho objetivo, además de que no hace mucho se le vio muy cercana a Mario Delgado, presidente del Comité Ejecutivo Nacional.

Manuel Espino, quien dirige un movimiento político y social llamado Ruta 5, no es el duranguense de mayor arraigo y la gente, en Durango, no lo identifica como lo que es, uno de los duranguenses que mejor se ha sabido mover en la política nacional, en los últimos tres o cuatro sexenios presidenciales. Sin embargo, no por esa falta de arraigo en la psique colectiva, quiere decir que su presencia sea prescindible, pues además hoy en día es uno de los pocos que puede llegar hasta los oídos del presidente y, si bien no será quien le aconseje directamente a quién debería palomear, sí podría tener cierta influencia e incidir en cómo se presenten las credenciales ante el mandatario.

Esta muestra de cercanía y apoyo por parte de Delgado y Espino hacia Vitela, seguramente, no fue bien recibida por uno de los más encaminados a buscar competir por la candidatura de Morena a la gubernatura de Durango, José Ramón Enríquez Herrera, quien hizo hasta lo imposible por adueñarse de Mario Delgado en su visita a Durango, como candidato a presidir el partido y que, realmente, solo se trató de una percepción sembrada, como esas que tan bien le salen al Senador que llegó a San Lázaro por MC y PAN. Además, recordemos que su integración a la bancada morenista fue gracias a Ricardo Monreal, quien quedó fuera de los posibles sucesores de López Obrador, que hubiera presentado en su mañanera. Con todos estos factores jugando en contra, sería lógico ver una embestida política del grupo Enriquista, que sabemos que no suelen ser los más éticos.

Además, luego del repudio que los morenistas han hecho al Partido del Trabajo por los pocos votos que significaron en el pasado proceso electoral, aunado a los pasos de gigante que Vitela Rodríguez está dando, no sería extraño que en las próximas semanas resurja Gonzalo Yáñez desde las cenizas, que como experto en renacer en los momentos claves y con propósitos muy particulares, seguro será un factor para tener que negociar los cerca de nueve mil votos que significa su partido en la capital, donde quizá la gomezpalatina sea más débil y, sin poderse dar el lujo de despreciar nada, tendría que mantenerlo cerca.

Así empieza la carnicería morenista rumbo al 2022, donde la diversidad de tribus con ideologías dispares y hasta contrarias, buscarán empatar en un proyecto que les permita aprovechar el resurgimiento electoral que tanto presumen y que, a pesar de tener más de 181 mil votos, solo les dio tres diputaciones.

Twitter: @AlejandroFdelaP

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