LA PALABRA DEL GIOCONDO… La infalible atenuante: el PRI robó más

LA PALABRA DEL GIOCONDO… La infalible atenuante: el PRI robó más

Autor:
12/07/2021

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Por: Alejandro Flores de la Parra

En cada sexenio, en cada Gobierno, sale a relucir un pariente incómodo que genera especulaciones y acusaciones de todo tipo. Desde los tiempos de López Portillo, cuando nombró a su hijo subsecretario de Planeación y Presupuesto; y a su hermana, directora General de Radio, Televisión y Cinematografía; pasando por los hermanos Salinas de Gortari, que por enriquecimiento ilícito y asesinato llegaron a temas de cárcel; hasta tiempos más recientes como cuando a Fox le salieron los hijos de Martha Sahagún, los hermanos Bribiesca, así como su hermano Juan Pablo, acusado de tráfico de influencias; nadie ha escapado a los temas familiares. Así pasó con Calderón y la prima de su esposa, en la Guardería ABC; pasó con Peña Nieto y la casa blanca de “la Gaviota”; en fin, ni negando ni aceptando, había quien pasara por alto esos temas.

Sin embargo, ninguno de los presidentes había tenido tantos temas de corrupción con parientes cercanos, a menos de la mitad de su mandato, como los ha tenido Andrés Manuel López Obrador, pues si un día sale su hermano Pío recibiendo fajos de efectivo en plena campaña, de quien hoy en día se había convertido en un colaborador cercano y antes de ser el zar anticorrupción en la compra de medicamentos, tuvo que ser retirado; al día siguiente salen a relucir los contratos multimillonarios de la prima Felipa, quien se habría visto beneficiada por las políticas públicas del presidente en materia energética; o sale su otro hermano, “Martinazo”, también recibiendo billetes en sobres, del mismo cuestionable personaje.

Lo que es inconcebible, es que el presidente nos quiera venir a decir, otra vez que, de corrupto, nada. Que ni ve a su hermano y que se tratan de arreglos personales que nada tienen que ver ni con él, ni con su partido, porque supongo que es más fácil hacernos creer que cualquiera hace negocios legales con tales cantidades de efectivo y grabando en una cámara escondida. Es de lo más natural y común…

Pues, como reza el dicho, “a otro perro con ese hueso”, pues nadie podemos pensar que se trate de un complot conservadurista, o de un recurso que busque menoscabar la figura del presidente sin que haya sucedido nada y mucho menos sin su consentimiento, pues cada vez está más claro que, sumado al caso de Eva Cadena y de Bejarano, es el modus operandi de una administración también plagada de casos de nepotismo, como Luisa María Alcalde, secretaria del Trabajo; de riqueza inexplicable como la de Irma Eréndira Sandoval y hasta el de su propio hijo José Ramón, o de los contratos adjudicados directamente por el director del IMSS, Zoé Robledo, en favor de un consorcio encabezado por su propio hermano Gabino, o para pagar con sobrecosto, equipo médico, al hijo de Manuel Bartlett. Ya solo quedará aplicar la vieja y confiable atenuante: “sí, pero el PRI robó más”.

Twitter: @AlejandroFdelaP

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