NOVENO CÍRCULO… ¿Dónde quedó el espíritu olímpico?

NOVENO CÍRCULO… ¿Dónde quedó el espíritu olímpico?

Autor:
19/07/2021

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Por: Fhernanda Simental L.

“Tú eres mi adversario, pero no mi enemigo. Porque tu resistencia me da fuerza, tu voluntad me da coraje, tu espíritu me ennoblece, y a pesar de que quiero vencerte, si lo logro, no te humillaré, en lugar de eso, te honraré, porque sin ti, no sería nada”, Olimpiadas, Sídney 2000

Quizás fueron las olimpiadas de Seúl 1988 las primeras que vi por televisión. Recuerdo vagamente las competencias, pero lo que quedó impregnado en mi memoria, fue la gran fiesta deportiva que significaba las olimpiadas.

Aunque se realizaban al otro lado del mundo, en Durango se sentía la algarabía en las calles, en los parques, en las tiendas, en el transporte público, en cada casa que tuviera un televisor, ahí la fiesta deportiva nos hermanaba a todos, parecía como si los domingos deportivos se extendieran por dos semanas. Levantarse temprano para ver a los mexicanos competir, animarlos y sufrir con ellos era casi religioso; en las escuelas, no faltaba quien llevara una televisión o un radio para continuar pendiente de las competencias.

El próximo 23 de julio serán las XXXIII Juegos Olímpicos en Tokio, Japón; debieron ser en 2020, pero la pandemia (como es bien sabido), impidió que se realizaran. Ahora, a unos días, la efervescencia por los juegos es casi nula, no hay fiesta ni expectativa.

En Durango, por ejemplo, desde que llegó como titular del Instituto del Deporte, Ana Karen Alejandra Ávila Ceniceros, se cayó en la inactividad, por ello es fácil suponer que para los Juegos Olímpicos no tengan desde esa dependencia estatal, algún plan de promoción deportiva que aproveche la coyuntura olímpica, a través de la cual se podría fomentar en centros deportivos, parques y jardines, la actividad física.

Si tomamos en cuenta que el 11 por ciento de los menores duranguenses entre los cinco y los 10 años presentan obesidad, tendencia preocupante y al alza, uno supondría que el tema deportivo tendría especial relevancia como tema de salud pública… pero no es así.

Sin duda falta imaginación, innovación, visión, propuesta, iniciativa, pero sobre todo conciencia sobre qué es lo que necesitan las y los duranguenses, cuyas cifras físicas preocupantes, van a la par de las mentales, pues es preocupante el alza en el número de suicidios registrados hasta hoy, así como los niveles de depresión y ansiedad que se han agudizado debido a la pandemia.

Para los Juegos Olímpicos de Tokio, México contará con una delegación de 163 deportistas (97 hombres y 66 mujeres), de los cuales solo los futbolistas Uriel Antuna y Alejandro Mayorga, harán que Durango tenga presencia en Japón, a diferencia de otros estados, como Baja California, Jalisco, Querétaro, que estarán representados por más de 10 atletas que participarán en diferentes disciplinas como atletismo, nado, marcha, maratón, equitación, sin mencionar a la Ciudad de México, de la que son originarios la gran parte de los atletas que participarán en diferentes disciplinas.

Así pues, quizás en Durango falta la chispa olímpica, pero ojalá que más allá de las instituciones obsoletas, seamos los ciudadanos quienes recordemos que, ante la adversidad, la tragedia o la guerra, los Juegos Olímpicos nos han inspirado, nos han dado valor, nos han recordado que más allá de la miseria del mundo, el espíritu humano se levanta y es más fuerte, más grande, recordándonos que, como seres humanos, es más grande lo que nos une que aquello que nos separa.

A los deportistas que estarán en Tokio, los vamos a festejar y aplaudir, porque han sorteado todos los obstáculos para llegar al sueño de su vida, venciendo miedos y limitaciones, entregando todo para llegar a la meta, y con ello, inspirándonos a nosotros a ser mejores.

Twitter: @Fher_Turkita

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