PODER AL DERECHO… A los niños ¡no!

PODER AL DERECHO… A los niños ¡no!

Autor:
30/04/2021

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Por: Erick R. Solís Tavizón

Hay muchos aspectos por los que nos debemos de sentir orgullosos como mexicanos; somo un país rico en cultura, en turismo, en deportes, en gastronomía, en academia, y demás cuestiones que han venido transformando a nuestro país a lo largo de los años y convirtiéndolo en lo que ahora es. En todos estos años, esa transformación y evolución nos ha llevado a convertirnos a ser un país que ocupa los primeros lugares en ciertas materias, pero también en otros, que nos hacen ver como una pena a nivel mundial y de esto precisamente es de lo que se trata esta columna.

México ocupa uno de los primeros lugares a nivel mundial en abuso sexual, violencia física y homicidio en menores de 14 años. Se estiman hasta 4.5 millones de casos por año, y lo más lamentable, solo el 2 por ciento se conoce por denuncia; desafortunadamente estas son las aterradoras estadísticas de la violencia infantil en nuestro país.

Tenemos un verdadero problema. Los números son terroríficos, pero más aún, ¿Qué estamos haciendo al respecto? No solo autoridades, nosotros. Sobre todo, si tomamos en cuenta que el enemigo en la mayoría de las veces está en casa, pues se estima que casi el 90 por ciento de los perpetradores son conocidos de los niños y niñas y, más del 50 por ciento, son familiares, entre tíos, primos, padrastros y hermanos. La edad promedio de los agresores es de 30 años.

Los números no mienten, estos lamentables hechos suceden en los núcleos familiares. Niñas, niños y adolescentes están sufriendo agresiones y no se pueden defender, ¡tenemos la obligación de cuidarlos!, debemos de creerles y estar muy atentos a sus cambios de ánimo y de comportamiento, seguramente estos, nos están gritando de una manera desesperada por ayuda.

Como profesionales del derecho en materia penal y familiar, vemos muchos casos de violencia infantil. Aquí en Durango en los últimos meses, hemos sido testigos de lamentables hechos que solo nos evidencian como una sociedad enferma y carente de valores. Hace poco, seguí un caso en donde un pequeño fue acosado y violentado sexualmente durante la mayor parte de su infancia. Los padres se voltearon a otro lado. No lo protegieron. Imagine usted la desesperación y confusión de este niño cuando llegado el momento, buscaba la protección de sus padres y estos eran indiferentes. Si sus padres no lo ayudaron, ¿entonces a quien tendría que haber recurrido a pedir auxilio y protección? A estos niños solo les queda por ellos mismos convertirse en un guerrero o en una guerrera, supervivir y sobrevivir.

¿Cuántos de estos pequeños que son obligados a supervivir logran hacerlo verdaderamente? El camino está lleno de puertas falsas: tabaquismo, alcoholismo, drogadicción, prostitución, deserción escolar. Es un verdadero milagro que, una niña o un niño agredido, logre llegar a la edad adulta y recuperar el rumbo.

Ahora, cuando el niño o la niña crecen, ¿pueden denunciar? Claro que sí. ¿Denuncian? Por lo regular no. Existe un preocupante estigma social sobre aquellas personas que han sido abusadas sexualmente.

Nuestros niños no pueden seguir ocultos a plena luz. Debemos comprometernos para que puedan brillar en plenitud una vez más. Una de las tantas alternativas para ello, es que el Estado genere estadística y estudios serios, garantizando levantamientos periódicos y confidenciales, con información sobre la protección integral de los derechos de las niñas, niños y adolescentes, que nos permita comprender cual es el problema en toda su dimensión y actuar en consecuencia.

Como ciudadano, como abogado, pero sobre todo como papá, afirmo que en nuestras manos está proteger a nuestras niñas y niños, ellos son el activo más valioso del país; si abrimos un poco más los ojos, podremos cambiar su realidad durante su infancia y brindarles una mayor oportunidad en su adolescencia y adultez, esto es indispensable, ya que en ellos recaerá la responsabilidad de convertir a México en una nación en la que nos sintamos orgullosos en todos sus aspectos.

ES Cuanto.

Por: @ErickSolisT

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