SALVO UNA MEJOR OPINIÓN… La Cleptocracia, un sistema que nos ha hecho tocar fondo

SALVO UNA MEJOR OPINIÓN… La Cleptocracia, un sistema que nos ha hecho tocar fondo

Autor:
14/11/2020

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Por: Erik González

Queridos amigos bastaron dos sexenios para revelar en su máxima expresión un sistema basado en la “cleptocracia” que no es otra cosa más que la corrupción con credencial. Explica como el Gobierno en su único interés por vaciar las arcas del pueblo a beneficio propio o de un grupo. Con el caso García Luna líder del cartel de seguridad pública en su alianza con la federación de Sinaloa (Bletran-Guzmán-Zambada), la estafa maestra de Rosario Robles o Emilio Lozoya mariscal de los sobornos de Odebrech que corrompieron tanto a panistas como a priistas y de otros partidos, y no se diga lo que pueda resultar de poderoso general Salvador Cienfuegos quien fuera Secretario de la Defensa Nacional (Sedena), en el periodo de Enrique Peña Nieto, todos ellos dueños de las decisiones al interior del gobiernos y encargados de prostituir las instituciones ya de por si podridas  saqueando, delinquiendo, traficando y vulnerando la confianza una y otra vez del pueblo mexicano.

No hace mucho el departamento del tesoro incluyó un reporte sobre Enrique Peña Nieto y es que el exmandatario ha sido integrado en un reporte de “Cleptocracia”. Hugo Sánchez Gudiño académico de la UNAM, señala que la cleptocracia se refiere “un gobernante o funcionario de alto nivel cuyo objeto principal es el enriquecimiento personal y que detenta el poder de realizar este objetivo mientras está en el cargo público”. De acuerdo con Genaro Villamil la cleptocracia es la institucionalización del robo “la mafia del poder es descriptiva, la cleptocracia es prescriptiva. La mafia del poder captura al estado, la cleptocracia se vuelve el estado. La cleptocracia a diferencia de la mafia, transforma lo que son los bienes públicos en privados. La corrupción en la cleptocracia no es la excepción, sino la regla y no es una práctica ajena a la institucionalidad, sino el hecho que explica sus funcionamiento”. Quizá la cleptocracia vio su ascenso en el periodo de Salinas de Gortari con un paralelismo indiscutible a las políticas neoliberales que empobrecieron a los pueblos latinoamericanos, pero es en el sexenio de calderón donde no tuvo reparo y el descaro de su práctica se puede revisar en el espejo del absurdo.

Por su parte, Rafael Marques de Morais, la define como “el establecimiento y desarrollo del poder basado en el robo de capital, institucionalizar la corrupción y sus derivados como el nepotismo, el clientelismo político o el peculado, de esta forma que estas acciones delictivas quedan impunes ya que todos los sectores del poder están corrompidos pariendo desde la justicia, funcionarios de la Ley y todos el sistema político y económico. La cleptocracia es queridos amigos, la corrupción cultura y practica que se ejerce como parte de una normalidad de Gobierno. El claro ejemplo de esta práctica se da en el sexenio de Calderón donde el mismo presidente y Genaro García Luna, encargado de la seguridad pública, se reunían, no con poca frecuencia con narcotraficantes como los Beltrán Leyva o altos mando de ese Gobierno (Cárdenas Palomino, Ramón Pequeño, Galván Galván, etcétera) tenían un trato de pleitesía y acuerdos con los líderes del cartel de Sinaloa. Los dos últimos gobiernos el de Peña y Calderón vieron en las redes delincuenciales las prácticas de corrupción más exacerbadas (sobornos, moches, peculado, desvíos y toda clase de pillerías). En esta cultura de la corrupción no hay un solo sector del poder que esté exento del delito (magistrados, funcionarios del Gobierno federal, medios de comunicación, empresarios, ciudadanía). Un sistema tan corrompido como la cleptocracia mexicana suele provocar graves daños al país (desempleo, problemas sociales, pobreza, violencia y otros flagelos). Es por esta razón que urge transitar en una cambio e régimen.

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