Hoy Atascaderos vive una de las jornadas más oscuras y dolorosas de su historia reciente.
24/02/2026 - Hace 3 meses en Chihuahua EstadoHoy Atascaderos vive una de las jornadas más oscuras y dolorosas de su historia reciente.
Hoy Atascaderos vive una de las jornadas más oscuras y dolorosas de su historia reciente.
Han transcurrido más de ocho horas de enfrentamientos armados que no solo han sacudido a la comunidad, sino que se han extendido a distintas localidades que integran la sección. Lo que para algunos son cifras o reportes, para la gente de ahí son horas eternas de miedo, de encierro forzado, de incertidumbre que cala hasta los huesos.
Esta noche no hay descanso. Hay angustia. Hay desesperación. Hay familias abrazadas en silencio mientras afuera retumban los disparos.
Atascaderos no enfrenta un hecho aislado. Son días de balaceras, de ataques directos a viviendas, de pérdidas irreparables. El asesinato de un menor de apenas 14 años marcó una herida que no cierra. Y sin embargo, el silencio institucional vuelve a imponerse.
La autoridad municipal ha optado por callar cuando su deber es proteger. Ha decidido mirar hacia otro lado cuando su obligación es dar la cara. En medio del dolor de su gente, el gobierno municipal vuelve a dejar sola a esta comunidad.
A nivel estatal, la crisis de seguridad golpea con fuerza a la sierra. Mientras tanto, la imagen pública y los actos protocolarios contrastan dolorosamente con la realidad que viven las familias en Atascaderos.
Del gobierno federal, la sensación es la misma que en tantas regiones del país: una estrategia que no alcanza, un Estado rebasado por la violencia que lastima comunidades enteras.
Hoy Atascaderos se siente solo. Solo frente al miedo. Solo frente a la incertidumbre. Solo frente a la violencia que no da tregua.
Pero su gente no está sola en espíritu.
Desde Voces de la Sierra elevamos nuestras oraciones por Atascaderos, por Guadalupe y Calvo, por Chihuahua y por todo México.
Que la fe sostenga a las familias que hoy lloran.
Que la esperanza no se apague entre el estruendo.
Que la justicia llegue.
Y que la paz vuelva a caminar por nuestras calles.





