Raramuri muere en Sinaloa y lo sepultan sin autorización
30/04/2026 - Hace 1 mes en Chihuahua EstadoRaramuri muere en Sinaloa y lo sepultan sin autorización
Una historia que estremece y deja más preguntas que respuestas. La señora Guadalupe Hernández vive una pesadilla tras la muerte de su hijo Alejandro Ch. H., de apenas 15 años, quien fue sepultado en Sinaloa sin su consentimiento y bajo circunstancias que, hasta hoy, permanecen sin esclarecer.
Desesperada por saber la verdad, acudió ante la Comisión Estatal de los Derechos Humanos (CEDH) en Parral, donde ya interpuso una queja formal por lo que considera una grave violación a sus derechos como madre.
Todo comenzó cuando Alejandro y su hermano José Luis salieron de su comunidad en Guadalupe y Calvo con rumbo al poblado de Juan José Ríos, Sinaloa, atraídos por una oferta de trabajo en la pisca de tomate. Lo que parecía una oportunidad terminó en tragedia.
A inicios de abril, José Luis notificó el fallecimiento de su hermano. Posteriormente, la madre comenzó a recibir llamadas de un hombre que se identificó como el presunto responsable de un accidente vial. Sin embargo, las versiones nunca coincidieron.
Primero, se le informó que el menor había muerto atropellado y que fue enterrado en el lugar “porque ahí había pasado todo”. Después, la historia cambió: el joven habría fallecido por complicaciones de una úlcera gástrica tras consumir alcohol.
Pero más allá de las versiones contradictorias, el punto más grave es otro: el cuerpo fue enterrado sin autorización de su familia, sin permitirle a su madre reconocerlo o despedirse conforme a sus tradiciones.
“Mi hijo fue sepultado sin mi autorización. No hay una explicación clara de lo que pasó y nadie nos consultó”, denunció con dolor la señora Hernández.
Ante el silencio de las autoridades en Sinaloa, la madre buscó apoyo en líderes rarámuri de la Sierra Tarahumara, quienes la ayudaron a establecer contacto con Juan Portillo, visitador de la CEDH en Parral.
Actualmente, el organismo ya investiga el caso, que podría evidenciar una cadena de omisiones graves por parte de autoridades sinaloenses, al permitir la inhumación de un menor sin cumplir con los protocolos legales de identificación y entrega del cuerpo a sus familiares.
Hoy, una madre no solo llora la pérdida de su hijo… también exige respuestas.




