El dirigente estatal de la Organización de Defensa Campesina (ODC) “Plan de Ayala”, Gustavo Pedro Cortés, advirtió que el acopio de frijol 2025 está en riesgo debido a que las bodegas utilizadas por Segalmex en Cuauhtémoc (Cuencamé) y Guadalupe Victoria siguen llenas con grano de cosechas pasadas, sin que el Gobierno Federal haya liberado espacio para recibir la nueva producción.
“Ya comenzaron los primeros cortes y las bodegas están llenas. Si la cosecha ya sale, ¿dónde va a acopiar Producción para el Bienestar?”, cuestionó el dirigente, quien alertó que el retraso logístico y la falta de infraestructura pueden provocar un colapso en el precio del frijol, pese a que este año se espera una buena producción en el campo duranguense.
Cortés explicó que el problema se agrava porque la planta de limpieza de frijol en Guadalupe Victoria no opera con eficiencia, tras años de abandono y mala administración.
“Esa planta ha sido un elefante blanco; se construyó con dinero público, pasó a manos privadas, la saquearon y no hay responsables. Ahora que se necesita limpiar el frijol, están batallando”, denunció.
Aunque reconoció que los productores reportan buenas cosechas este año, el líder campesino consideró insuficiente el volumen de acopio federal anunciado. Se habla de 20 mil toneladas, pero eso no alcanza para regular el precio. Se requiere que el Gobierno invierta más dinero y amplíe el volumen, porque si no, los coyotes van a hacer el negocio de su vida.
Llamado a intervención estatal
El dirigente de la ODC pidió la intervención directa del gobernador Esteban Villegas, al considerar que la gestión del delegado de SADER, Ismael Ayala, no ha logrado convencer al Gobierno Federal de modificar el esquema de compra.
“Se requiere que el Gobierno del Estado ayude con el traslado del frijol y no deje el problema solo a Alimentación para el Bienestar, porque no tienen la infraestructura para mover el producto a los centros de acopio”, expresó.
Cortés añadió que la situación económica del campo es delicada. A la incertidumbre del precio del frijol se suma la pérdida en la ganadería y la caída en el envío de remesas, lo que está golpeando las economías familiares rurales.
“En el campo las cosas se complican: no hay productor que no tenga una vaquita, y también están perdiendo. Si además bajan las remesas, la situación se vuelve crítica”, señaló.
Vacío institucional y falta de política agropecuaria
Gustavo Pedro Cortés denunció que en la actual administración desapareció el Consejo Estatal Agropecuario, organismo que debía servir como espacio de diálogo y planeación del sector rural.
“Hay una Ley de Desarrollo Rural que no se cumple. Le toca al secretario responsable aplicarla, y al Congreso vigilarla. En Durango no pasa nada”, lamentó.
Dijo que la ausencia de este órgano provoca que el Congreso local apruebe presupuestos sin considerar la realidad del campo, lo que deja fuera las necesidades de los productores.
Productores endeudados y programas incumplidos
El líder campesino agregó que la mayoría de los productores están endeudados con agiotistas o prestamistas privados, pues no existe un sistema de crédito accesible para el campo.
“El campesino aguanta hasta donde puede, pero al final termina malvendiendo su frijol porque debe dinero. No le debe al banco, le debe al que le prestó la semilla o la maquinaria”, explicó.
Recordó que el Gobierno del Estado había anunciado la creación de una tienda de insumos agrícolas para ofrecer precios justos en llantas, refacciones y equipo, pero el proyecto nunca se concretó.
Por: Antonio Gaytán




