Este Viernes Santo se llevó a cabo el Viacrucis Viviente de la ciudad de Durango, en puntos específicos del Centro Histórico, fue donde tuvo lugar la representación de los últimos momentos de la vida de Cristo.
El Viacrucis es memoria, el observar el rostro doliente de Jesús, nos llena de sensibilidad y nostalgia, al momento de llevar a acabo el rezo recordamos con amor y agradecimiento lo mucho que Jesús sufrió por salvarnos del pecado. Sin duda alguna, al recorrer junto con la Iglesia cada uno de estos misterios dolorosos durante el Viernes Santo, sentimos que el dolor es un gran misterio.
Las quince estaciones son las siguientes:
- Jesús es condenado a muerte.
- Jesús carga con la Cruz.
- Jesús cae por primera vez.
- Jesús encuentra a María, su Santísima Madre.
- Simón ayuda a llevar la Cruz de Jesús.
- La Verónica enjuga el rostro de Jesús.
- Jesús cae por segunda vez.
- Jesús consuela a las hijas de Jerusalén.
- Jesús cae por tercera vez.
- Jesús es despojado de sus vestiduras.
- Jesús es clavado en la Cruz.
- Jesús muere en la Cruz.
- Jesús en brazos de su Madre.
- Jesús es sepultado.
- Y al tercer día resucitó.
El Viacrucis Viviente realizado por la arquidiócesis de Durango, paso por la por la calle 20 de noviembre hasta llegar al cerro del calvario, estuvo muy concurrido, miles de personas se dieron cita para orar, meditar y reflexionar sobre la muerte de Jesús por salvarnos de nuestros pecados.
Por: Víctor Salas







