El estado de Durango ha registrado en lo que va del año un total de ocho sismos con magnitud superior a los 3 grados, cifra que ya supera los siete eventos registrados durante todo 2024. Así lo confirmó Arturo Galindo, titular de la Coordinación Estatal de Protección Civil, al advertir que, si bien no representan un riesgo estructural hasta el momento, es importante reforzar la cultura de prevención.
El evento más reciente ocurrió durante la madrugada del jueves 3 de julio, poco después de las 4:00 a.m., con una magnitud de 3.7 grados y epicentro en el poblado El Tobé, en el municipio de Nombre de Dios. Aunque fue casi imperceptible para la población, se realizaron revisiones de protocolo en la zona y no se reportaron daños materiales ni personas afectadas.
Las regiones con mayor incidencia sísmica en el estado incluyen a los municipios de Súchil, Vicente Guerrero, Santa Clara, Tamazula, Santiago Papasquiaro y Santa María del Oro. De acuerdo con Galindo, aunque Durango está catalogado como una zona de baja sismicidad, se ha notado una ligera tendencia al alza en los últimos años.
“No se trata de generar alarma, pero sí de estar preparados. Un sismo superior a los 5 grados podría representar un riesgo real, y por eso es vital que la ciudadanía sepa qué hacer ante una situación así, incluso si ocurre en otro estado del país”, explicó.
El funcionario reconoció que no hay forma de predecir este tipo de fenómenos, pero sí se pueden fortalecer los protocolos institucionales y promover una cultura de autoprotección. “Seguimos atentos y trabajando con la comunidad científica para monitorear esta actividad. La prevención sigue siendo nuestra mejor herramienta”, concluyó.
Por: Antonio Gaytán




