Barrido al ganado en Durango: clave sanitaria y de salud pública aunque no haya exportación
28/02/2026 - Hace 3 meses en Durango EstadoBarrido al ganado en Durango: clave sanitaria y de salud pública aunque no haya exportación
Aunque la frontera con Estados Unidos permanece cerrada para la exportación de ganado en pie, en Durango el barrido sanitario no puede detenerse. Durante el programa Aquí hay Campo surgió el cuestionamiento: ¿tiene sentido seguir haciendo pruebas si no hay exportación? La respuesta fue clara: sí, porque no solo es un requisito internacional, también es un asunto de salud pública.
El presidente de la Unión Ganadera Regional de Durango, Rogelio Soto, explicó que el barrido es obligatorio para mantener el estatus sanitario ante el Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA), pero subrayó que su importancia va más allá del comercio exterior.
El procedimiento consiste en aplicar pruebas al ganado para detectar enfermedades como tuberculosis bovina y brucelosis. Estas enfermedades no solo afectan al hato; también pueden transmitirse a las personas si no se detectan a tiempo.
En el caso de la brucelosis, puede contagiarse a través del consumo de leche o queso sin los controles adecuados. La tuberculosis bovina, si no se identifica y se retira el animal positivo, puede representar un riesgo cuando la carne entra a la cadena de consumo.
Durante el programa se recordó que en años anteriores se han detectado casos positivos que obligaron incluso al sacrificio total de hatos para evitar la propagación. Además, los rastros cumplen una función fundamental al identificar lesiones sospechosas y activar protocolos antes de que el producto llegue al mercado.
“No es un tema político ni depende de que esté abierta la frontera; es un tema de salud pública”, se insistió en la transmisión.
El barrido se realiza por municipios cada cinco años, conforme al calendario sanitario, y forma parte de los compromisos técnicos que México mantiene en acuerdos binacionales. Si el estado deja de cumplir con estas pruebas, puede perder su estatus sanitario, lo que afectaría el valor del ganado y retrasaría cualquier futura reapertura de exportaciones.
Pero incluso sin exportación, bajar la guardia tendría consecuencias internas: menor confianza comercial, riesgo sanitario y posibles pérdidas económicas para los productores.
El mensaje final fue contundente: el barrido no es un trámite burocrático. Es una herramienta preventiva que protege al consumidor, al productor y al patrimonio ganadero de Durango.




