El dirigente estatal de la Confederación Nacional Campesina (CNC) en Durango, Toño Morales, urgió al Gobierno Federal a abrir de inmediato las bodegas de acopio de Alimentación para el Bienestar, al señalar que el retraso está generando incertidumbre y complicando el proceso de comercialización de una cosecha histórica de frijol en la entidad.
Tras el acto cívico por el 115 aniversario de la Revolución Mexicana, Morales advirtió que, pese a que el ciclo de cosechas está muy avanzado, las bodegas siguen sin abrir, un escenario que afecta directamente la capacidad de los productores para colocar su frijol en condiciones justas. Estimó que Durango cerrará con más de 140 mil toneladas, impulsadas principalmente por la región de Los Llanos.
El dirigente recordó que las autoridades federales han planteado comprar únicamente 27 mil toneladas, un volumen que calificó como muy lejano a la realidad productiva de Durango. Explicó que en reuniones con funcionarios federales se han propuesto ajustes que permitan adquirir más volumen, pero hasta ahora no ha habido respuesta que dé certidumbre al campo.
Morales destacó que la falta de acopio oficial está generando presión sobre los agricultores, especialmente sobre los productores pequeños y medianos que enfrentan adeudos por diésel, implementos, fertilizantes, insecticidas y costos de cosecha. Añadió que las deudas y la necesidad de liquidez inmediata están poniendo en riesgo la capacidad de los campesinos para resistir y esperar mejores condiciones de mercado.
Recordó que en el ciclo pasado quienes tuvieron la posibilidad de retener su producto lograron mejores precios al final del proceso, pero reconoció que no todos los productores pueden darse ese margen debido a sus compromisos financieros.
Morales informó que este año existen parcelas documentadas con rendimientos de más de dos toneladas por hectárea, cifras muy superiores al promedio tradicional de 400 a 600 kilos, lo que confirma la magnitud de la producción que deberá ser colocada en un mercado que hoy carece de mecanismos federales de compra operando.
Finalmente, reiteró que la prioridad debe ser el campo duranguense, por encima de colores, y pidió coordinación efectiva entre Gobierno Federal, estatal y municipal para garantizar que la comercialización del frijol se realice en condiciones justas y con reglas claras que protejan a los productores.
Por: Antonio Gaytán




