Bullying influye en 60% de suicidios en menores; alertan que la burla ya no termina en clases
30/05/2026 - Hace 5 días en Durango EstadoBullying influye en 60% de suicidios en menores; alertan que la burla ya no termina en clases
Para muchos niños y adolescentes, el acoso escolar ya no termina cuando concluye la jornada de clases. La burla continúa en grupos de WhatsApp, redes sociales, mensajes privados y plataformas digitales que los acompañan hasta la noche, incluso dentro de sus propias casas. Ese fenómeno, advirtió Ana Terán, directora de Salud Mental y Línea AMA del Instituto de Desarrollo Humano, se ha convertido en uno de los factores más preocupantes para la salud emocional de los menores.
Durante una entrevista en el programa La Charla, la especialista reveló que alrededor del 60 por ciento de los casos de suicidio en menores están relacionados con situaciones de bullying, una problemática que, aseguró, debe abordarse desde la prevención, la atención psicológica y el acompañamiento familiar.
“No puede ser posible que un niño esté manifestando bullying y que no se sepa qué hacer como instancia educativa. El bullying tiene que ver con alrededor del 60 por ciento de los temas de suicidio en menores de edad”, señaló.
La especialista explicó que el problema ha cambiado radicalmente en los últimos años.
“Antes el niño podía llegar a casa y alejarse de quien lo molestaba. Ahora no. Sale de la escuela y sigue siendo vulnerado en redes sociales, en grupos de WhatsApp, en chats y publicaciones. La burla ya no termina cuando salen de clases”, advirtió.
Según explicó, esta exposición constante genera ansiedad, aislamiento, baja autoestima, estrés emocional y sentimientos de desesperanza que pueden agravarse cuando los adultos no intervienen a tiempo.
Pero la preocupación no se limita únicamente a quienes reciben las agresiones.
Terán señaló que los menores que ejercen violencia contra otros también necesitan atención profesional.
“Quien hace bullying también tiene problemas emocionales. Son niños o adolescentes que muchas veces no tienen límites claros, que presentan conductas impulsivas o situaciones familiares complejas. No basta con castigarlos; también hay que atenderlos”, sostuvo.
Por ello consideró importante que las nuevas estrategias de justicia cívica contemplen no solo sanciones, sino también procesos de terapia psicológica y acompañamiento familiar.
El suicidio puede ser silencioso
Uno de los momentos más impactantes de la entrevista ocurrió cuando Ana Terán habló sobre la dificultad de detectar una crisis suicida.
Retomando información compartida recientemente por especialistas internacionales que visitaron Durango, explicó que investigaciones realizadas con personas que sobrevivieron a intentos suicidas revelaron que muchas de ellas ni siquiera habían contemplado esa posibilidad apenas unos minutos antes.
“Se entrevistó a personas que sobrevivieron a una tentativa y muchas dijeron que diez minutos antes no sabían que lo iban a hacer. Por eso es tan complejo y por eso no siempre hay señales evidentes”, explicó.
La directora de Salud Mental señaló que esta realidad suele generar sentimientos de culpa entre padres y familiares que buscan respuestas después de una tragedia.
“Hay familias que dicen: era deportista, iba a la escuela, convivía con nosotros, sonreía. El suicidio puede ser muy silencioso”, afirmó.
La llamada que cambió una vida
Más allá de las estadísticas, Ana Terán compartió una historia que refleja el impacto que puede tener el acompañamiento oportuno.
Se trata de una mujer que perdió una pierna debido a problemas de salud y que, tras enfrentar el aislamiento y la pérdida de su autonomía, llegó a pensar que su vida ya no tenía sentido.
“Ella decía: ya no valgo nada porque no tengo mi pierna”, relató.
La mujer llamó en múltiples ocasiones a Línea AMA. No buscaba dinero ni soluciones inmediatas; necesitaba que alguien la escuchara.
Ante la dificultad para trasladarse, personal del Instituto de Desarrollo Humano acudió directamente a su domicilio durante varias semanas para brindarle acompañamiento psicológico.
Con el tiempo recuperó la confianza en sí misma.
Hoy participa en actividades de motivación y desea compartir su experiencia para ayudar a otras personas que atraviesan situaciones similares.
“Ella quiere dar pláticas y que más personas conozcan estos servicios”, comentó Terán.
Más de 5 mil llamadas y 2 mil crisis emocionales
La especialista informó que Línea AMA ha recibido más de 5 mil 300 llamadas desde su creación.
De ellas, alrededor de 2 mil han correspondido a personas que atravesaban una crisis emocional y requerían atención inmediata.
“Son personas que están desbordadas, saturadas, que no saben qué hacer ni cómo hacerlo”, explicó.
Las llamadas están relacionadas con ansiedad, depresión, problemas económicos, pérdidas familiares, violencia, consumo de sustancias y conflictos personales.
Uno de los datos que más llamó la atención es que la mayoría de quienes buscan ayuda son mujeres de alrededor de 51 años.
De acuerdo con Terán, muchas enfrentan situaciones como soledad, enfermedades, pérdidas familiares o el llamado “nido vacío”, cuando los hijos abandonan el hogar y las dinámicas familiares cambian radicalmente.
“Son mujeres que se sienten solas, que empiezan a tener problemas de salud o que viven pérdidas importantes en su vida”, explicó.
El riesgo también está en el celular
La entrevista también abordó el impacto de las redes sociales y la inteligencia artificial en la salud mental.
Ana Terán recordó las advertencias realizadas recientemente por especialistas internacionales que visitaron Durango, quienes alertaron sobre la facilidad con la que menores pueden acceder a contenidos relacionados con autolesiones o suicidio mediante buscadores, plataformas digitales y sistemas de inteligencia artificial.
“Tenemos que estar atentos a las búsquedas de nuestros hijos. Muchas veces creemos que porque están dentro de casa están seguros, pero pueden estar consumiendo información que les genera ansiedad o que los pone en riesgo”, indicó.
La especialista insistió en que la prevención comienza en casa, mediante la comunicación, la convivencia y la presencia activa de madres, padres y cuidadores.
Finalmente, envió un mensaje a quienes atraviesan momentos difíciles.
“Cuando hay depresión o ansiedad sentimos que estamos solos y que ya no podemos más. Pero no están solos. Denos la oportunidad de acompañarlos, de escucharlos y de ayudarles. Siempre existe la posibilidad de volver a sonreír”.
Porque detrás de cada cifra existe una historia, una familia y una persona que necesita ser escuchada. Y porque una burla que parece insignificante para quien la hace puede convertirse en una herida que acompañe a un niño o adolescente mucho después de haber salido del salón de clases.




