Cambio Climático intensifica tormentas; ¿Durango previene y reacciona a tiempo?
19/07/2025 - Hace 11 meses en Durango EstadoCambio Climático intensifica tormentas; ¿Durango previene y reacciona a tiempo?
El pasado sábado 12 de julio de 2025, una tormenta atípica sorprendió a la ciudad de Durango: en solo unas horas cayeron alrededor de 52 milímetros de lluvia, lo que representa más del 50% del promedio mensual para julio, según datos de la Comisión Nacional del Agua (Conagua). La precipitación superó la capacidad del sistema urbano de drenaje, afectando a más de 50 colonias, provocando caída de árboles, cortes de energía, inundaciones menores en viviendas y encharcamientos severos en calles.
Para analizar este fenómeno, el periodista Antonio Gaytán reunió en su programa La Charla a tres funcionarios clave del Gobierno Municipal: Rodolfo Corrujedo, director general de Aguas del Municipio (AMD); Gustavo Paredes, comandante de Protección Civil; y Alfredo Antuna, encargado de Áreas Verdes de Servicios Públicos. A lo largo del diálogo, se desglosaron las causas, los efectos y las acciones institucionales que delinean el nivel de resiliencia urbana ante fenómenos cada vez más extremos vinculados al cambio climático.
Tormentas más intensas en menos tiempo: la huella del cambio climático
El conductor abrió la conversación con una consulta sobre si el cambio climático ha intensificado las tormentas. La respuesta fue afirmativa: el calentamiento global ha provocado que el ciclo hidrológico sea más intenso, generando lluvias torrenciales concentradas en tiempo y espacio que superan la capacidad de drenaje de las ciudades.
Rodolfo Corrujedo confirmó esta tendencia: “Ahora tenemos lluvias más intensas, localizadas, de menor duración pero con mayor impacto. La tormenta del sábado fue extraordinaria: en menos de dos horas cayó la mitad de lo que llueve en todo julio, y más del 10% de lo que llueve en todo un año en Durango”.
Corrujedo explicó que, como la mayoría de las ciudades en México, Durango no cuenta con una red de drenaje pluvial completa. “Hay colectores pluviales en zonas críticas, pero no existe un sistema integral como el que vemos en otras partes del mundo. En muchos casos, el pavimento es el drenaje”, comentó.
Aunque existen colectores como el Emisor Ferrocarril o el de Real Victoria, estos fueron diseñados para lluvias de hasta 45 mm, por lo que la tormenta del 12 de julio rebasó sus capacidades.
Respuesta institucional: rápida y coordinada
A pesar del impacto, los tres funcionarios coincidieron en que el municipio respondió con rapidez y eficacia. “Tuvimos cerca de 400 elementos en campo esa noche. Activamos protocolos de respuesta inmediata y al día siguiente, gran parte de la ciudad estaba ya en condiciones operativas”, aseguró Gustavo Paredes.
Desde AMD, se evitó la inundación de plantas tratadoras y se reactivaron rápidamente 97 pozos apagados por fallas eléctricas provocadas por el viento. “El suministro de agua potable se vio afectado, pero lo restablecimos en menos de 24 horas”, indicó Corrujedo.
El responsable de Áreas Verdes, Alfredo Antuna, detalló que se recibieron reportes de más de 100 árboles caídos. La mayoría eran de especies como el cedro, que presentan raíces débiles y poca resistencia al viento y la humedad. “Hemos atendido ya más del 70% y damos prioridad a vialidades, riesgos eléctricos y zonas transitadas”, explicó.
También se destacó que las especies más adecuadas para reforestar deben ser nativas, de bajo consumo de agua y altura moderada, como el mezquite o variedades locales de transición entre sierra y valle.
Prevención: de la gestión del desastre a la gestión del riesgo
El comandante Paredes subrayó que el enfoque ha cambiado: “Antes solo reaccionábamos. Hoy trabajamos en prevención. Desde abril convocamos al Consejo Municipal de Protección Civil, se hicieron recorridos, limpieza de canales y evaluación de riesgos”.
Durango cuenta ya con un Centro Municipal de Monitoreo de Riesgos, que recopila datos de zonas vulnerables, cantidad de habitantes, edades, infraestructura expuesta y coordina acciones preventivas. Está en desarrollo una fase que permitirá emitir alertas tempranas por celular, segmentadas por zonas de riesgo.
Uno de los puntos críticos abordados fue la urbanización sin planeación. Muchas colonias fueron construidas en zonas de escurrimiento natural o en antiguos vasos reguladores. “Eso construyó socialmente el riesgo”, dijo el comandante Paredes.
Desde la actual administración se exige que todo nuevo desarrollo presente un proyecto de mitigación de riesgo, como cárcamos, colectores o adecuaciones del terreno. De no cumplir, no se otorgan permisos de uso de suelo.
El gran pendiente: colectores pluviales
Según Rodolfo Corrujedo, se requieren al menos cinco colectores nuevos, siendo el más urgente el del Camino Real, que beneficiaría zonas como la Colonia Jalisco. El costo total estimado ronda los 120 millones de pesos.
Sin embargo, conseguir recursos federales es difícil: “Durango solo tiene lluvias fuertes tres meses al año, y eso nos resta prioridad en la asignación de fondos”, lamentó Corrujedo.
Conciencia ciudadana: la basura también inunda
Alfredo Antuna hizo un llamado a la corresponsabilidad ciudadana. “Solo por el evento del sábado se retiró una tonelada de basura de rejillas. En dos semanas ya llevamos cinco toneladas. No hay colector que soporte eso”.
Los tres funcionarios coincidieron en que la ciudad reaccionó a tiempo y evitó una tragedia mayor. Sin embargo, los retos son muchos: infraestructura incompleta, desarrollo urbano desordenado, falta de inversión federal y, sobre todo, una cultura ciudadana que aún no dimensiona su papel en la prevención.
“Durango es una ciudad resiliente, pero no invulnerable. No podemos evitar las lluvias, pero sí podemos reducir sus efectos si trabajamos juntos: gobierno y sociedad”, concluyeron.
Por: Antonio Gaytán




