El Congreso del Estado aprobó por unanimidad castigar con cárcel de hasta siete años a quienes vigilen, persigan u hostiguen de forma constante a otra persona. Con esta decisión, el acecho se convierte en un delito en Durango y se busca proteger a mujeres que sufren violencia o acoso persistente.
La diputada Delia Leticia Enríquez Arriaga, de la Coalición Parlamentaria Cuarta Transformación, afirmó que este cambio en la ley permitirá al Estado actuar a tiempo y prevenir agresiones mayores, al reconocer el acecho como una conducta peligrosa que puede escalar hasta el feminicidio.
“El acecho es el inicio de muchas violencias. Empieza con vigilar, seguir, coaccionar o comunicarse de forma insistente con alguien contra su voluntad. No importa si la intención del agresor es sexual o no: el daño es devastador”, dijo desde la tribuna.
La legisladora explicó que el acoso no siempre es visible, pero afecta la tranquilidad y la seguridad de las mujeres. Puede darse cuando una persona las sigue por la calle, las espera afuera de casa o trabajo, o incluso las hostiga a través de redes sociales y mensajes.
“Que nos sigan, vigilen o esperen afuera de casa debe ser delito. En Durango no toleramos que nadie viva bajo el miedo ni el control de un agresor”, expresó.
La iniciativa establece sanciones más severas cuando el acechador sea servidor público, docente o reincidente, o cuando desobedezca medidas de protección. También incluye el acecho digital, que se ha vuelto una de las formas más comunes de hostigamiento.
Previo a la sesión, Delia Enríquez compartió en redes sociales que este avance representa “un paso muy importante para proteger a las mujeres” y reiteró que se debe actuar de manera preventiva, no reactiva.
“Vaciar el miedo y llenar de justicia la vida de las mujeres es nuestra obligación”, concluyó.
Por: Antonio Gaytán




