“Vamos a darle hasta donde tope”, sentenció José Daniel Salazar Díaz, líder de más de 30 comunidades rurales del municipio de Durango que este viernes encabezaron una protesta frente a las oficinas de la Comisión Federal de Electricidad (CFE). El reclamo fue claro: poner fin a los apagones constantes que afectan desde hace años a cientos de familias del campo.
Como representante y organizador del movimiento, Salazar advirtió que la paciencia de la población se agotó tras años de reportes ignorados, infraestructura obsoleta y afectaciones directas a la salud, la economía y la vida cotidiana de las comunidades.
“La luz se va todos los días, hasta tres o cuatro veces, incluso sin lluvia ni viento. Se echan a perder medicamentos, alimentos, aparatos médicos. Ya no es una falla técnica, es una negligencia institucional”, expresó el líder.
Apagones que paralizan la vida rural
La protesta convocada por Salazar reunió a representantes de al menos 30 localidades, entre ellas El Arenal, 15 de Septiembre, 27 de Noviembre, Colón Hidalgo, Maravillas, Conejo, Juan Aldama, Villa Montemorelos, la Colonia Hidalgo y San Miguel de Maravillas.
Los habitantes expusieron problemáticas graves como:
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Enfermos sin acceso a refrigeración de insulina o uso de respiradores.
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Tiendas rurales con pérdidas por descomposición de alimentos.
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Pozos de agua potable fuera de operación por falta de energía.
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Postes ladeados y cables colgando que representan un riesgo mortal.
“En la Colonia Hidalgo ya llevamos tres días sin luz porque un árbol estorba un poste. Nadie ha venido. Tuvimos que cambiar de domicilio a una persona con respirador. Eso no se puede tolerar”, denunció Salazar.
Demandas de fondo, no parches
El dirigente puntualizó las tres exigencias centrales: mantenimiento urgente de la red eléctrica; sustitución de transformadores insuficientes; y atención inmediata y efectiva a los reportes ciudadanos. Además, remarcó que la infraestructura fue diseñada para una población menor, pero las comunidades han crecido, y CFE no ha respondido a esa expansión con inversión ni planeación.
“No pedimos privilegios. Pedimos un servicio justo, proporcional a lo que ya pagamos y lo que necesitamos para vivir dignamente”, afirmó.
Respaldo institucional
El diputado local Noel Fernández Maturino, del PRI, acompañó la movilización, respaldando públicamente las demandas de las comunidades de su Distrito 3.
“Estas familias llevan hasta seis días sin luz. No podemos seguir tolerando esta desigualdad. En los fraccionamientos cercanos a la ciudad no hay cortes, pero en el campo es la norma. Es inaceptable”, denunció el legislador.
Fernández añadió que los reportes se acumulan diariamente en su oficina sin que haya respuesta clara ni solución de fondo por parte de la empresa estatal.
Este viernes, la protesta marcó un límite. Las comunidades rurales, organizadas bajo el liderazgo de José Daniel Salazar Díaz, elevaron su voz tras años de abandono.
“Hoy vinimos pacíficamente, pero firmes. Si no hay solución, regresaremos las veces que sea necesario. Esta vez no nos vamos a quedar callados”, concluyó el líder.
Por: Antonio Gaytán




