El secretario de Bienestar Social del Estado de Durango (Sebised), David Payán, señaló que la desaparición del Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval) representa una pérdida importante para la evaluación de la pobreza en México. Consideró que este órgano era fundamental para identificar no solo lo que funcionaba, sino también los errores en las políticas públicas que debían corregirse.
“Sí hace falta el Coneval, como una medida de evaluación, no solamente de lo que se hace bien, sino de lo que no se hace bien para corregir”, expresó el funcionario en entrevista, al referirse a la reciente transferencia de funciones del Coneval al Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).
Aunque reconoció la solidez técnica del Inegi como organismo estadístico, advirtió que no tiene funciones evaluadoras y que su papel no puede sustituir la labor que realizaba el Coneval.
A pesar del contexto nacional, Payán aseguró que Durango no parte de cero: continuará trabajando con los indicadores históricos generados por Coneval para dar seguimiento a la evolución de la pobreza extrema en el estado, cuya tasa se duplicó del 2020 al 2022, alcanzando el 6.3 por ciento de la población, es decir, entre 100 mil y 120 mil personas.
Indicó que en julio se espera la publicación de los resultados de la medición 2022–2024, los cuales serán cruciales para rediseñar programas sociales. En ese sentido, recalcó que es indispensable no manipular la información: “Si queremos trabajar bien por Durango, más nos valdría que no inventemos datos”.
El titular de la Sebised subrayó que uno de los ejes prioritarios para reducir la pobreza extrema ha sido el mejoramiento de vivienda y la ampliación de infraestructura básica. Según datos de la dependencia, más de 46 mil acciones de vivienda y 17 mil cuartos dormitorio se han construido en la actual administración estatal.
Por: Antonio Gaytán




