Cuando esta bacteria ataca al ganado bovino, es letal: advierte especialista
11/07/2025 - Hace 12 meses en Durango EstadoCuando esta bacteria ataca al ganado bovino, es letal: advierte especialista
La muerte súbita de 45 reses en el municipio de Guanaceví encendió las alarmas entre los productores ganaderos del norte del estado. El médico veterinario zootecnista Román Uviña Rubio confirmó en el programa Aquí hay Campo que este episodio se debió a un brote de clostridiasis bovina, enfermedad infecciosa altamente letal causada por bacterias del género Clostridium.
Se trata de un padecimiento silencioso pero mortal, que puede avanzar de forma fulminante en pocas horas y provocar la pérdida de grandes cantidades de ganado si no se toman las medidas preventivas adecuadas. Según explicó el especialista, estas bacterias están presentes de forma natural en el ambiente, especialmente en el suelo y en las heces de los animales. Cuando las condiciones se tornan favorables —como humedad, presencia de heridas, mala higiene o alimentación inadecuada— las esporas se activan, se multiplican y liberan toxinas letales.
“Cuando esta bacteria ataca, el animal decae rápidamente y muere. Es letal. No hay tiempo de reacción si no hay prevención”, advirtió Uviña.
¿Qué es la clostridiasis y cómo opera?
La clostridiasis bovina es provocada por bacterias anaerobias que se desarrollan en condiciones sin oxígeno. Estas bacterias pueden estar encapsuladas en el medio ambiente, en los intestinos de animales sanos o en lugares con acumulación de materia orgánica. Al activarse, atacan órganos vitales como los pulmones, el hígado o el sistema digestivo.
Entre las especies más peligrosas están:
- Clostridium chauvoei: causa el “mal de paleta”, enfermedad conocida entre los ganaderos.
- Clostridium septicum: responsable del edema maligno.
- Clostridium botulinum: produce toxinas paralizantes, común en algunos brotes históricos tras la importación de ganado del extranjero.
“Hace años importaron borregas de Nueva Zelanda y apareció por primera vez el Clostridium botulinum en Durango. Nunca lo habíamos visto antes”, recordó Uviña durante el programa.
El enemigo invisible viaja por el aire
Uno de los aspectos más preocupantes es que esta bacteria puede propagarse con facilidad por el viento. Si un animal muere por clostridiasis y su cadáver es abandonado en el campo, las esporas bacterianas pueden sobrevivir durante mucho tiempo y extenderse a otros hatos.
“La costumbre de dejar los cuerpos de las vacas muertas en terrenos lejanos es un grave error. El aire lleva la bacteria a kilómetros de distancia. Por eso la recomendación es clara: hay que quemar los cadáveres”, enfatizó.
Además, el comportamiento natural del ganado puede jugar en contra: los animales tienden a acercarse a curiosear o a oler a sus compañeras fallecidas. Al hacerlo, inhalan o entran en contacto con secreciones nasales o restos contaminados, completando así el ciclo de contagio.
Signos clínicos y diagnóstico
Los síntomas de la clostridiasis aparecen de forma repentina y suelen confundirse con otras enfermedades respiratorias. Entre los signos más comunes están:
- Cojera y rigidez muscular
- Fiebre alta y depresión
- Diarrea sanguinolenta
- Inflamación subcutánea (entre cuero y carne)
- Espuma por la nariz
- Decúbito (el animal deja de pararse)
- Muerte súbita
El diagnóstico clínico puede confirmarse mediante:
- Frotis teñido para observar bacterias gran-positivas
- Cultivo anaerobio de tejidos
- Necropsia que revela músculo oscuro, olor fétido o textura crepitante
“Hay que actuar rápido. Siempre traigo un portaobjeto para hacer frotis. Esa práctica debe volver a ser común en campo”, señaló el veterinario.
¿Hay cura? Difícilmente. La clave está en prevenir
Una vez que los signos aparecen, el pronóstico es reservado. El tratamiento con penicilina de amplio espectro o antitoxinas solo es efectivo si se aplica en fases muy tempranas, algo poco frecuente debido a la velocidad con la que avanza la infección. En muchos casos, el mismo tratamiento puede acelerar la muerte si no se aplica correctamente, ya que al eliminar la bacteria, esta libera grandes cantidades de toxina.
Uviña recomienda aplicar vacunas polivalentes de 7, 8 u 11 vías, que cubren múltiples cepas de Clostridium. Se debe iniciar con dos dosis separadas por 21 días, y luego establecer un calendario de revacunación cada seis meses. “En Durango, lo ideal es hacerlo en junio y diciembre”, recomendó.
Además de la vacunación, el MVZ Román Uviña hizo un llamado a mejorar las prácticas de manejo ganadero:
- Buena higiene en corrales y zonas de pastoreo
- Evitar heridas abiertas sin tratar, ya que son puerta de entrada para la bacteria
- No realizar cambios bruscos en la alimentación, pues pueden alterar la microbiota ruminal
- Revisar diariamente al ganado para detectar signos tempranos de enfermedad
- Eliminar adecuadamente los animales muertos mediante incineración
“Las clostridiasis son graves, pero prevenibles. No hay excusa para perder animales por falta de prevención”, dijo con firmeza.
Casos recientes alertan a la región
Las lluvias recientes, sumadas a prácticas deficientes de manejo, crean un escenario propicio para la aparición de nuevos brotes.
Las autoridades estatales de sanidad animal han recomendado a los productores realizar campañas de vacunación urgentes y reforzar las medidas de bioseguridad, especialmente en zonas con antecedentes de clostridiasis.
El MVZ Román Uviña Rubio es un médico veterinario zootecnista con amplia trayectoria en el estado de Durango. Es colaborador del programa Aquí hay Campo; para consultas directas pone a disposición su número de WhatsApp: 618 158 7623, así como sus redes sociales donde comparte información.
Por: Antonio Gaytán




