¿Debe Durango sumarse a IMSS Bienestar? Abren debate por sistema de salud
12/04/2026 - Hace 2 meses en Durango Estado¿Debe Durango sumarse a IMSS Bienestar? Abren debate por sistema de salud
El debate sobre el rumbo del sistema de salud en México aterrizó en Durango con un intercambio directo, marcado por posturas encontradas, señalamientos y momentos de tensión sobre quién es responsable de las fallas en la atención médica y si el estado debe sumarse al modelo IMSS Bienestar.
La discusión se dio en La Charla y partió de un contexto nacional claro: la construcción del Servicio Universal de Salud, que busca integrar en un solo sistema al IMSS, ISSSTE e IMSS Bienestar mediante una credencial única que permita a la población atenderse en distintas instituciones públicas.
En ese esquema, los estados juegan un papel clave, ya que la incorporación a IMSS Bienestar no es automática. La propia presidenta Claudia Sheinbaum ha señalado que hay entidades que aún no están adheridas, entre ellas Durango, y que la decisión corresponde a los gobiernos estatales.
Ese fue el punto de partida para el choque.
El diputado federal Arturo Yáñez, del PRI, abrió el intercambio con una crítica directa al funcionamiento del sistema de salud, pero también al discurso que lo rodea. Cuestionó que los cambios planteados realmente se reflejen en la atención que recibe la población y llevó la discusión al terreno de lo que —dijo— viven diariamente los ciudadanos.
Señaló que persisten problemas como la falta de medicamentos, deficiencias en la atención y carencias en hospitales, lo que, desde su perspectiva, pone en duda que el sistema esté respondiendo a las necesidades reales.
“¿De qué sirve hablar de nuevos sistemas si no hay medicamentos?”, cuestionó.
Pero además, planteó una duda de fondo que elevó el debate: el destino de los recursos en el sistema de salud y si los cambios impulsados se traducen en mejoras visibles para la población.
El señalamiento abrió el primer punto de choque: la responsabilidad sobre las condiciones del sistema de salud en la entidad.
La senadora Margarita Valdez, de Morena, respondió de forma directa y con tono firme. Rechazó que la situación en Durango pueda atribuirse al gobierno federal y sostuvo que se trata de un tema que corresponde al estado.
“Para empezar, aquí en Durango es un tema del estado, no de la federación”, afirmó.
Como parte de ese argumento, señaló carencias en la operación local y puso sobre la mesa un ejemplo concreto: el Hospital 450.
Ahí, dijo, existen faltantes de insumos básicos, al grado de que en algunos momentos no hay ni jeringas.
“Ni jeringas hay”, expresó.
Su postura dejó ver una línea clara: los problemas existen, pero corresponden al ámbito estatal, no al federal.
El intercambio subió de tono al entrar al fondo del debate: si el estado debe o no integrarse al modelo IMSS Bienestar, impulsado como eje del sistema público de salud a nivel nacional.
En medio de las posturas, el diputado federal Gerardo Villarreal, del Partido Verde Ecologista de México, llevó la discusión a un plano histórico y estructural. Recordó lo ocurrido durante el sexenio de Ernesto Zedillo y planteó que desde entonces se impulsaron procesos que derivaron en un debilitamiento institucional con miras a la privatización.
A partir de esa referencia, advirtió que los cambios actuales no pueden analizarse de forma aislada, ya que forman parte de transformaciones más profundas en el modelo de Estado.
“Lo que está en juego es el modelo de salud y el papel del Estado”, planteó.
Desde su perspectiva, el debate no se limita a la adhesión a IMSS Bienestar, sino a definir si el sistema debe fortalecerse como un servicio público o si se mantienen dinámicas que debilitan a las instituciones.
El intercambio dejó sobre la mesa dos visiones claras.
Por un lado, la apuesta por un sistema integrado, universal y coordinado a través de IMSS Bienestar, con herramientas como la credencial única de salud para facilitar el acceso a servicios en todo el país.
Por el otro, los cuestionamientos sobre la efectividad del sistema actual, las condiciones reales en hospitales y la necesidad de resolver problemas operativos antes de avanzar hacia un nuevo modelo.
La discusión también evidenció un punto clave: la falta de consenso sobre quién debe asumir la responsabilidad directa en la operación del sistema de salud, en un contexto donde las decisiones se cruzan entre lo estatal y lo federal.
En Durango, la decisión de sumarse o no a IMSS Bienestar sigue abierta. Pero el intercambio dejó algo claro: más allá del modelo, el reto sigue siendo el mismo, que los servicios de salud funcionen en la práctica para quienes dependen de ellos todos los días.




