Durango avanza hacia el modelo global de gestión sustentable del agua
01/11/2025 - Hace 7 meses en Durango EstadoDurango avanza hacia el modelo global de gestión sustentable del agua
Durango se prepara para dar un salto histórico en materia de agua y sustentabilidad. Con la puesta en marcha de la Presa Tunal II, la ciudad avanza hacia un modelo integral de gestión hídrica que promete transformar la forma en que los duranguenses se abastecen, consumen y valoran el agua.
Así lo expusieron en La Charla la ingeniera Yadira Graciela Narváez Salas, directora general de la Comisión del Agua del Estado de Durango (CAED), y el ingeniero Jesús González Smith, titular de Aguas del Municipio de Durango (AMD), al detallar los alcances del proyecto que —según reconoció el propio gobernador Esteban Villegas Villarreal— representa uno de los principales logros de su sexenio.
Un proyecto que tardó décadas en llegar
Durante más de 70 años, Durango soñó con una presa que garantizara abasto estable y de calidad. Hubo intentos, gestiones truncas y proyectos que se quedaron en los archivos. Hoy, tras una gestión de casi tres años ante la Federación, Tunal II es ya una realidad con presupuesto asignado, número de registro ante la Secretaría de Hacienda y una inversión multianual que supera los 4 mil millones de pesos.
“Fue necesario cumplir con todos los requisitos técnicos, financieros y ambientales para que finalmente se incorporara a la cartera de proyectos federales”, explicó Narváez Salas.
La obra, licitada por Conagua y adjudicada a la empresa mexicana ICA, contempla una cortina de casi 100 metros de altura, una obra de toma, acueductos, bombeo y una planta potabilizadora que en su segunda etapa dotará a la ciudad de agua de origen superficial.
El inicio de obras se formalizó con un primer presupuesto de 300 millones de pesos para el 2025, destinado a la desviación del cauce de los ríos Chico y Las Vallas. Esa etapa permitirá trabajar en seco en la cimentación de la cortina, que deberá concluir antes de abril de 2026 para iniciar la fase estructural.
“La presa ya arrancó oficialmente y se prevé que entre en operación en el primer trimestre de 2028”, puntualizó Narváez. “De tener buenas lluvias, podría llenarse completamente en uno o dos ciclos; dependerá de la naturaleza”.
De los pozos al agua superficial: un cambio de época
Para Durango capital, el impacto será profundo. Actualmente la ciudad se abastece 100 % de pozos profundos que extraen agua del acuífero Valle del Guadiana, uno de los más sobreexplotados del norte del país. La meta es apagar gradualmente los 98 pozos en operación y sustituirlos por el suministro proveniente de la potabilizadora.
“El agua que llegue de Tunal II será conducida por gravedad a los tanques de distribución ya existentes. Esa configuración geográfica de Durango nos ayuda muchísimo”, explicó el director de AMD.
Actualmente hay 48 tanques en la red municipal, aunque solo algunos —como Tapias, Los Gemelos y La Virgen— están interconectados. Con la llegada de la presa se completará la sectorización y se reactivarán los tanques que habían quedado en desuso.
El tanque Tapias ya opera con agua superficial y beneficia a 25 colonias, entre ellas Tierra y Libertad, 15 de Mayo, Benito Juárez, Niños Héroes de Chapultepec, Las Flores, San Ángel, Paseo del Bosque y Las Jacarandas.
“Estas zonas hoy tienen agua las 24 horas, los 7 días de la semana, con buena presión y calidad”, destacó González Smith. “Es un antes y un después para Durango”.
Agua de calidad embotellada
El cambio no solo será en cantidad sino en calidad. Al provenir de una fuente superficial y pasar por un proceso completo de potabilización, el agua estará libre de flúor, arsénico y metales pesados.
“Es agua que cumple con la Norma Oficial Mexicana 127 de la Secretaría de Salud. Podríamos decir que es agua de calidad embotellada”, aseguró Narváez.
La funcionaria subrayó que el proyecto fue registrado ante la Federación como una obra de salud pública, por los beneficios que traerá para prevenir enfermedades óseas y neurológicas relacionadas con el consumo prolongado de agua contaminada.
“El gobernador lo ha dicho: se trata de un proyecto de vida, no solo de infraestructura”, recalcó.
Micromedición y conciencia ciudadana
Pero con mayor disponibilidad también llega una nueva responsabilidad. Los invitados coincidieron en que el siguiente paso será cambiar la cultura del agua en la ciudad.
Actualmente el consumo promedio en Durango es de 350 a 400 litros por persona al día, casi el doble de lo recomendado por la OMS. “Esto ocurre principalmente por desperdicio en cisternas, tinacos y fugas internas”, explicó Narváez.
Para corregirlo, AMD implementará un programa intensivo de macromedición y micromedición.
“Si no medimos, no controlamos”, enfatizó González Smith. De los 195 mil usuarios registrados, apenas el 75 % tiene medidor y el resto paga cuotas fijas de 70 a 110 pesos mensuales, sin importar cuánto consume. “Eso debe terminar. Habrá agua 24/7, pero también reglas claras: quien más gasta, más paga”.
El objetivo es que la tarifa refleje el costo real de operación, sin eliminar subsidios a sectores vulnerables. Con la potabilizadora en marcha, AMD pagará al Estado el agua tratada por metro cúbico, tal como ocurre en las grandes ciudades del mundo.
“Actualmente el gobierno estatal subsidia la operación, pero a partir de enero de 2026 el agua entregada deberá pagarse al costo real. Es lo justo para sostener el sistema”, precisó la directora de CAED.
Costos, operación y mantenimiento
La operación del nuevo sistema implicará gastos considerables. Solo en energía eléctrica, AMD eroga 140 millones de pesos anuales, cifra que se reducirá cuando los pozos se apaguen, aunque parte del costo será asumido por la planta potabilizadora y su sistema de bombeo de 11 kilómetros de tubería de 40 pulgadas.
“El agua superficial viene con sedimentos y minerales; requiere procesos de floculación, filtración y cloración. Eso tiene un costo de energía y de insumos químicos”, explicó Narváez. “Pero el beneficio es enorme: menos gasto en salud, más eficiencia y mejor calidad de vida”.
Los recursos del recibo del agua —aclaró González Smith— se destinan íntegramente a operación, nómina, mantenimiento y reparación de fugas. AMD cuenta con 632 trabajadores, maquinaria propia y responsabilidad total sobre la red hidráulica municipal.
“Cuando un fraccionamiento se municipaliza, la infraestructura pasa a nuestras manos. Cambiar una toma, reparar un socavón, sustituir una descarga… todo eso lo pagamos con los ingresos del organismo”, detalló.
Sectorización y presión constante
El reto técnico será sectorizar la ciudad para controlar presiones y reducir fugas. Con el abasto constante por gravedad, la red necesitará renovarse.
“Hay tuberías muy viejas, incluso de asbesto cemento, que deben sustituirse”, advirtió el director de AMD. “Queremos que el agua llegue con fuerza, pero sin reventar la red. Es un trabajo conjunto con el Estado y el municipio”.
Narváez coincidió en que el éxito del proyecto dependerá de la coordinación institucional: “Nos reunimos cada martes los equipos técnicos de CAED y AMD. No son obras aisladas; forman parte de un mismo sistema”.
Reúso y aguas tratadas: la nueva frontera
Hacia el final de la charla, el tema se amplió más allá del consumo doméstico. La directora de CAED reveló que el siguiente gran proyecto es la reubicación y ampliación de la planta de tratamiento oriente, ya absorbida por el crecimiento urbano.
“Será una planta de gran calado, con inversión estimada en 2 mil 400 millones de pesos. Mientras tanto, estamos preparando un sistema de conducción para enviar 200 litros por segundo de agua tratada al Centro Logístico Industrial de Durango (CLID)”, explicó.
El propósito es que la industria —especialmente la tecnológica y automotriz— utilice agua residual tratada en lugar de agua potable.
“El agua tratada es un recurso renovable permanente. Nunca se acaba, siempre está en circulación”, enfatizó Narváez.
Actualmente, Durango trata el 100 % de las aguas que capta en colectores y emisores, cumpliendo con la Norma 001 de la Semarnat. Parte de esa agua ya se usa para procesos industriales, como la planta de ciclo combinado de la CFE ubicada en la salida a Torreón.
Hacia una ciudad sustentable
El concepto de sustentabilidad hídrica fue el cierre natural del programa. “Si uso un litro de agua, debo tratar un litro de agua”, resumió Narváez. “Solo así una ciudad puede ser verdaderamente sustentable”.
Para la funcionaria, el Tunal II no es solo una presa: es el punto de partida para una gestión integral del agua que combine infraestructura, educación, regulación y participación social.
“Durango está a la vanguardia en disponibilidad de agua, pero el reto es mantenerla y usarla con responsabilidad. No queremos volver al tandeo; queremos garantizar agua para los próximos 50 años”.
González Smith coincidió: “Esto no se puede lograr solos. Si el presidente municipal, el gobernador y la presidenta de la República siguen coordinados, Durango será ejemplo de generosidad política y social”.
Y cerró con una advertencia: “Aún tenemos tuberías con asbesto y fugas invisibles. Cambiar eso también es cuidar la salud pública”.
El modelo Durango
Más allá de las cifras, el nuevo sistema posiciona a la capital duranguense en la ruta de las ciudades sustentables del agua que marcan tendencia en el mundo: Singapur, Rotterdam, Copenhague, Medellín o Melbourne, donde la gestión hídrica combina eficiencia, reúso y educación ciudadana.
Durango, con la Presa Tunal II, la potabilizadora, la interconexión de tanques, la micromedición y el aprovechamiento de aguas tratadas, ensaya su propio modelo de sostenibilidad.
Un modelo que, si logra consolidarse, podrá decir con orgullo que el agua de Durango no solo se cuida: se gestiona como en las mejores ciudades del mundo.
Por: Antonio Gaytán




