El Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) señaló que el 70 por ciento de las madres trabajadoras sufren estrés crónico por la sobrecarga a la que se enfrentan. Muchas ocasiones cubren doble jornada laboral y dejan de lado el desarrollo personal, aislamiento, ansiedad y otro tipo de afectaciones, les deterioran su salud mental.
Al respecto, Soledad Ruiz Canaán, directora del Instituto de Salud Mental del Estado de Durango (ISMED), comentó que la mujer trabajadora tiene como un chip donde recuerda que debe resolver todos los problemas o necesidades de casa y esto les genera frustración, ansiedad, desgaste emocional y físico, esto repercute en su salud personal, familiar, laboral, psicológica y se genera el síndrome del trabajador quemado, “agotamiento crónico, cansancio, desmotivación, trastornos del sueño y alimentación, tristeza, depresión, ansiedad, consumo de sustancias y más».
«Las mujeres tenemos que aprender a ser benevolentes y tener una idea clara de que en este nuevo milenio el papel de la mujer es con una conciencia social, universal, reivindicar la existencia del ser humano en este planeta porque somos factores importantes de cambio», dijo.
El estrés crónico genera distintas afectaciones en la mujer o el hombre que lo padece, baja la capacidad inmunológica, inflamación de todos los tejidos, vulnerabilidad a cualquier enfermedad, infección, «nos debemos dar cuenta, esto se puede combatir teniendo calidad de vida emocional».
Por: Víctor Salas





