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Empadre controlado, una herramienta clave para aumentar la rentabilidad del hato: Samantha Uviña

09/11/2025 - Hace 7 meses en Durango Estado

Empadre controlado, una herramienta clave para aumentar la rentabilidad del hato: Samantha Uviña

Local | 09/11/2025 - Hace 7 meses
Empadre controlado, una herramienta clave para aumentar la rentabilidad del hato: Samantha Uviña

El empadre controlado es una técnica de manejo reproductivo que busca optimizar la fertilidad y la organización del ciclo productivo mediante la planificación y supervisión de las montas entre machos y hembras.

Durante su participación en el programa “Aquí Hay Campo”, la Médico Veterinaria Zootecnista Samantha Uviña Ortiz explicó que esta práctica permite seleccionar los animales que participarán en la reproducción, controlar las fechas de apareamiento y obtener registros precisos de los resultados, lo que se traduce en un manejo más rentable y sostenible del hato.

A diferencia del empadre natural libre —donde los machos permanecen con las hembras durante todo el periodo reproductivo sin restricción ni seguimiento—, el empadre controlado establece tiempos específicos y parejas determinadas, facilitando una mayor eficiencia en el uso de los reproductores y evitando la consanguinidad. Además, permite detectar problemas de fertilidad con mayor rapidez, lo que se refleja en más nacimientos y mejor aprovechamiento de los recursos.

Importancia y ventajas para el productor

La especialista explicó que el control reproductivo en la ganadería moderna reduce los intervalos entre partos, incrementando el rendimiento del hato. También permite planificar la producción de crías según las condiciones de alimentación o las necesidades del mercado, y facilita una administración más rentable y sostenible.

Entre los principales objetivos del empadre controlado se encuentran mejorar la fertilidad, planificar los partos y aumentar la rentabilidad de la unidad productiva.

Uviña subrayó que esta técnica ofrece ventajas comprobables: permite controlar la época de parición para aprovechar la disponibilidad de forraje, identificar con precisión a las hembras fértiles e infértiles y llevar un manejo sanitario y nutricional más eficiente. Asimismo, facilita la selección genética y el registro de datos, y promueve un uso más racional del semental, pues se conoce con exactitud cuántas vacas fueron cubiertas y cuáles resultaron preñadas.

Entre los métodos más comunes se encuentran el empadre por lote o estación, que concentra los apareamientos en periodos específicos del año; el empadre rotacional, que consiste en rotar toros entre distintos lotes; y el empadre individual, donde se asigna un toro específico a un grupo determinado de vacas.

La inseminación artificial también puede emplearse como complemento o sustituto, ofreciendo precisión genética y control total sobre las fechas de servicio.

Manejo, diagnóstico y resultados esperados

Antes de iniciar el proceso, la M.V.Z. Uviña recomendó realizar una revisión reproductiva de los sementales, verificando su libido, calidad seminal, aplomos y salud general. De igual forma, se debe efectuar una evaluación ginecológica de las hembras, considerando su condición corporal, ciclicidad y posibles enfermedades uterinas.

Otros factores indispensables son la buena nutrición, la suplementación mineral y el control de enfermedades reproductivas como la brucelosis, tricomoniasis o campilobacteriosis.

El periodo ideal de empadre debe durar entre 60 y 90 días, dependiendo del tamaño del hato y de la disponibilidad de sementales. La relación toro:vaca se define según la edad y la experiencia del macho reproductor.

Para detectar el celo pueden utilizarse métodos como la observación directa, pinturas de marcaje o dispositivos electrónicos, complementados con un registro detallado de montas o inseminaciones que permita dar seguimiento a los servicios.

El diagnóstico de gestación debe realizarse entre los 45 y 60 días posteriores al servicio, utilizando palpación rectal o ultrasonido. Según los resultados, las vacas vacías pueden someterse a reempadre si mantienen buena condición corporal, revisarse sanitariamente si se sospechan problemas reproductivos o desecharse si presentan infertilidad o baja productividad.

Además, se recomienda planificar el ciclo siguiente ajustando fechas, mejorando la nutrición y registrando todos los datos para optimizar la fertilidad del hato.

Entre los resultados más notables se encuentran una mayor tasa de preñez, una mejor distribución de partos, el incremento en la productividad de becerros destetados y la reducción de los intervalos entre partos.

“El empadre controlado permite una reproducción más organizada y eficiente, aprovecha mejor la genética del hato y mejora la calidad de los becerros”, afirmó la especialista.

A largo plazo, añadió, esta práctica incrementa la rentabilidad y productividad del rancho, consolidando un modelo de producción más planificado y sustentable.

“Controlar el empadre es invertir en productividad y en el futuro de la ganadería.”

Contacto: (562) 523 6092
Facebook: Samantha Yuno Uviña Ortiz

Por: Antonio Gaytán

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Antonio Gaytan

Treinta años en radio y televisión, reportero de Notigram TV y conductor del noticiero matutino de Canal 15.

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