En Durango, los animales dejarán de ser tratados como simples objetos dentro de los procesos de divorcio. El Congreso del Estado analiza una reforma al artículo 270 del Código Civil, presentada por el Grupo Parlamentario del PAN, que establece que los cónyuges deberán acordar un plan de cuidados para sus animales de compañía y, en caso de desacuerdo, será un juez quien determine quién se queda con ellos.
La propuesta, impulsada por el diputado Fernando Rocha Amaro, reconoce a los animales como “seres sintientes”, con capacidad de sentir y sufrir, y busca garantizar que su bienestar no se vea afectado cuando una familia se separa.
“En muchos hogares, los seres sintientes no solo ocupan un espacio físico, sino emocional; son parte de la familia, acompañan en momentos de alegría y consuelo, y su bienestar se ve directamente afectado por los cambios que implica una separación”, expresó Rocha Amaro ante el Pleno.
De aprobarse la reforma, los jueces deberán validar el acuerdo entre los cónyuges sobre quién cuidará al animal, incluyendo compromisos sobre alimentación, espacio y condiciones seguras.
Solo si no hay consenso, el juez resolverá en función del bienestar del animal, un principio similar al “interés superior del menor” que ya aplica en materia familiar.
La iniciativa —turnada a las Comisiones de Justicia y Asuntos Familiares— pretende armonizar el derecho civil con principios de bienestar animal y justicia restaurativa, reconociendo que los animales son parte del entorno afectivo y no una propiedad más que dividir.
“Obligar a los cónyuges a prever el futuro de sus animales es un acto de empatía. En Durango, los seres sintientes importan y su cuidado será considerado en las decisiones que afectan su vida”, añadió el legislador panista.
Con esta medida, Durango se sumaría a entidades como Ciudad de México y Coahuila, que ya incluyen disposiciones sobre la custodia o tutela animal. Organizaciones ciudadanas aplaudieron la propuesta, al considerarla un paso hacia una legislación más humana, moderna y responsable con el bienestar animal.
Por: Antonio Gaytán




