Ganaderos de Durango, Chihuahua y Coahuila lanzaron un enérgico llamado al Gobierno Federal para detener la importación de ganado procedente de Nicaragua, luego de que la empresa SuKarne introdujera más de 9 mil reses en los últimos días, lo que consideran una medida riesgosa y perjudicial para los productores nacionales.
Los representantes ganaderos Miguel Fernández, Bildo Sarabia y Jason Correla encabezaron el pronunciamiento, donde denunciaron el rezago de más de 50 mil cabezas de ganado nacional listas para su comercialización, y acusaron al gobierno de favorecer intereses extranjeros mientras miles de familias del norte de México enfrentan una grave crisis económica.
“Hay ganado en Durango, no necesitamos traerlo de Nicaragua”
Miguel Fernández explicó que en Durango existe suficiente ganado para suplir las necesidades del mercado nacional e incluso internacional. “Nuestros corrales están llenos por el cierre de la frontera con Estados Unidos. Aplaudimos al gobernador Esteban Villegas por reconocer esto, pero no entendemos por qué el Gobierno Federal permite que SuKarne traiga ganado de Nicaragua cuando aquí tenemos animales de calidad”, dijo.
Según estimaciones de los propios productores, al menos 50 mil reses permanecen sin salida en corrales de acopio, sin canales de comercialización efectivos. “Nos están dejando fuera del mercado mientras SuKarne compra ganado barato en el extranjero”, reclamaron.
Uno de los temas más sensibles que los ganaderos señalaron es el riesgo sanitario. Advirtieron que el ganado nicaragüense podría introducir al país el gusano barrenador, una plaga detectada en varios estados del sur y que, de llegar al norte, pondría en riesgo el estatus sanitario exportador.
“Sabemos que hay inspecciones, pero también errores humanos. Basta que una mosca entre en una jaula para generar una crisis. En el norte cuidamos el estatus con protocolos estrictos; este ingreso descontrolado de ganado pone todo en juego”, explicó Bildo Sarabia.
Además, recordaron que 166 casos positivos de gusano barrenador ya han sido detectados en perros en el país, lo que eleva la alerta sanitaria más allá del sector ganadero.
Abandono del Gobierno Federal
Los ganaderos fueron tajantes al señalar al Gobierno Federal y al secretario de Agricultura, Julio Berdegué, por lo que calificaron como una política de abandono hacia el campo del norte de México. Acusaron que los recortes presupuestales en sanidad, la desaparición de programas estratégicos y el desmantelamiento de infraestructura para el control de plagas han dejado vulnerable al sector.
“Mientras Estados Unidos cierra su frontera por precaución, el gobierno mexicano abre la puerta al ganado de un país con problemas sanitarios. Es una contradicción. ¿Por qué apoyar a los ganaderos de Nicaragua y no a los de Durango?”, cuestionaron.
También denunciaron que se enteraron de la reapertura de la frontera por publicaciones de autoridades estadounidenses, no por información oficial del gobierno mexicano.
Unidad regional y respaldo estatal
Los ganaderos agradecieron el respaldo del gobernador Esteban Villegas (Durango), así como de Maru Campos (Chihuahua) y Manolo Jiménez (Coahuila). “Aquí estamos de frente, sin máscaras. No somos parte de la Cuarta Transformación, pero sí somos parte del campo mexicano que produce, trabaja y resiste”, enfatizó Sarabia.
Finalmente, hicieron un llamado a establecer una agenda ganadera común, que priorice la sanidad, el comercio justo y la defensa del patrimonio rural. “Este no es un capricho, es un grito de alerta. Si no se actúa hoy, mañana será demasiado tarde”, advirtieron.
Por: Antonio Gaytán




