A pesar de la alta demanda de carne en Estados Unidos y del buen momento que vive la ganadería duranguense, el ganado local sigue sin poder exportarse debido al cierre de la frontera, provocado un caso de Gusano Barrenador del Ganado (GBG) en Veracruz; además, de las fallas en el cumplimiento de normas sanitarias por parte de engordas del país.
Así lo explicó Rogelio Soto, presidente de la Unión Ganadera Regional de Durango (UGRD), durante el programa Aquí hay Campo de Canal 15, al advertir que “el problema no es el productor, ni el hato, ni la genética”.
Actualmente, solo 18 engordas en todo México han sido certificadas por el Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria (Senasica), de más de 600 existentes. Esta situación ha sido un obstáculo clave para que el gobierno de Estados Unidos mantenga la frontera cerrada a la exportación de ganado mexicano.
Soto reveló que un caso detectado en Poza Rica, Veracruz, donde un becerro fue infestado con gusano barrenador (miasis), derivó en una inspección urgente por parte de APHIS-USDA. Aunque Senasica acreditó que se trató de un caso aislado, la reapertura parcial se detuvo. El contagio habría sido provocado por un transporte irregular de ganado que evadió los filtros sanitarios, afectando la confianza de las autoridades norteamericanas.
“El doctor Julio Berdegué ha sido muy claro: ya basta. No más traslados sin certificación. Si no hay orden, no hay exportación”, señaló Soto, reconociendo al actual secretario por su firmeza ante las engordas.
Además del tema sanitario, Soto denunció intereses económicos y comerciales que complican la reapertura: “Si cruzamos, allá lo pagan a 180 pesos el kilo. Por eso no abren. No quieren que suba el precio en su mercado”.
Mientras tanto, ganaderos de Durango —que viven un año favorable en términos de pasto y sanidad— mantienen su hato en espera, sin acceso al mercado estadounidense. A pesar de contar con genética de alta calidad y programas de mejora, el cierre los obliga a vender a precios más bajos en el mercado interno.
“Necesitamos que todos hagan su parte. Durango está listo, pero si otros incumplen, todos pagamos las consecuencias”, concluyó el dirigente ganadero.
Por: Antonio Gaytán




