El gobernador del estado de Durango, Esteban Villegas Villarreal, condenó el hecho violento en el que un joven de 16 años, originario de Santa María de Ocotán, municipio de Mezquital, fue entregado sin vida en un ataúd frente al domicilio de sus padres en la ciudad de Durango.
En entrevista con medios de comunicación, Villegas lamentó lo ocurrido y exhortó a las familias a involucrarse más en la supervisión de sus hijos. “¿Dónde estamos los papás también?”, cuestionó. “Yo también tengo hijos de esa edad… el mundo anda loco, y las redes sociales se enfrascan en cosas que los pueden llevar con mentiras al crimen organizado”, advirtió el mandatario estatal.
El caso de Francisco “Eusebio” de la Cruz ha conmocionado a la ciudadanía. De acuerdo con la carpeta de investigación abierta por la Fiscalía de Durango, el joven fue entregado la madrugada del domingo 22 de junio por dos sujetos, quienes además dejaron un acta de defunción. El padre del menor firmó de recibido. Se sabe que el joven había salido a trabajar a Zacatecas cuatro meses antes.
Aunque la investigación sigue en curso, el gobernador señaló que “lo más seguro es que el delito haya sido cometido en Zacatecas”. Hizo énfasis en la necesidad de que las familias estén pendientes de dónde están sus hijos, con quién conviven y qué tipo de actividades realizan, sobre todo ante la amenaza del crimen organizado y el uso engañoso de las redes sociales para reclutar jóvenes.
Por: Antonio Gaytán




