El gobernador de Durango, Esteban Villegas Villarreal, expresó su confianza en que el Gobierno Federal ampliará el volumen de acopio de frijol, actualmente fijado en 27 mil toneladas, y aseguró que la presidenta Claudia Sheinbaum “será sensible” ante la situación que enfrentan los productores, especialmente los de los Llanos y Guadalupe Victoria, donde se concentra la mayor parte de la cosecha.
Villegas reconoció que la limitación del acopio federal ha generado preocupación entre los agricultores, quienes enfrentan presión por parte de intermediarios que intentan comprar el frijol entre 7 y 10 pesos por kilo, argumentando un supuesto desplome del precio internacional. Sin embargo, el gobernador pidió a los productores mantener la calma y no malbaratar su cosecha, pues confía en que el volumen oficial será incrementado en los próximos días.
Explicó que, al ser informado por las dependencias federales de que el acopio comenzaría en 27 mil toneladas, decidió iniciar gestiones inmediatas con la presidenta, convencido de que existe disposición para ajustar la cifra. “Conozco a la Presidenta, sé que no va a dejar que sucedan este tipo de cosas”, afirmó.
Mientras se define el volumen final, el Gobierno del Estado trabaja en alternativas para respaldar a quienes queden fuera del programa federal. Villegas adelantó que ya se establecieron acuerdos con empresas compradoras de frijol, las cuales aceptarían pagar 20% arriba del precio internacional, siempre y cuando el grano llegue cribado.
Para facilitarlo, anunció la compra de dos cribadoras de alta capacidad, una de ellas instalada en Guadalupe Victoria y la segunda por definirse. El cribado será gratuito para los productores, lo que —dijo— representa un apoyo equivalente al incentivo del 20% que podrían recibir en el precio final.
El gobernador aseguró que Durango no dejará solos a los agricultores y que su administración seguirá presionando para lograr un acopio más amplio y condiciones más justas. Reiteró que la prioridad es evitar que los productores sigan siendo víctimas de coyotes y que su cosecha se venda a precios justos, tanto dentro como fuera del programa federal.
Por: Antonio Gaytán




