El gobernador de Durango, Esteban Villegas Villarreal, lanzó un llamado firme a los directores de escuelas públicas para que respeten el objetivo del programa de uniformes escolares gratuitos, luego de recibir denuncias de madres y padres de familia sobre abusos en algunas instituciones.
“Estos uniformes no son para que los guarden los directores ni para que los vendan. Son para apoyar a las familias. Nadie puede obligar a comprar otro uniforme distinto”, declaró el mandatario, quien adelantó que este año estará “muy pendiente” de que la entrega se realice de manera directa a los padres de familia, sin intermediarios.
La advertencia surge tras recibir mensajes en redes sociales, en los que se denunció que en algunas escuelas se condiciona el uso de otros uniformes, se retienen los paquetes o incluso se revenden posteriormente. “Eso no lo vamos a permitir. Son casos aislados, pero existen, y por eso vamos a actuar”, subrayó.
Villegas pidió a las familias que reporten cualquier irregularidad, ya sea a través de la Secretaría de Educación del Estado (SEED) o directamente en sus redes sociales. Aseguró que sí lee los mensajes que le llegan, los canaliza al secretario correspondiente y se les da seguimiento.
“Yo leo los mensajes. No crean que duermo mucho”, comentó con humor, “pero sí los reviso, los paso y se atienden. Vamos a cuidar que este año no haya ningún mal uso de los uniformes escolares”.
En paralelo, informó que ya llegaron al 100% los uniformes escolares gratuitos y que entre el 15 y 18 de julio arribarán los útiles escolares, para comenzar su distribución por todo el estado. La meta es entregar los paquetes completos —uniformes, útiles y libros de texto— antes del 1 de septiembre, para que el regreso a clases sea con equidad y sin gasto para las familias.
El programa beneficiará a estudiantes de preescolar, primaria y secundaria, con cobertura en los 39 municipios del estado. Equipos del gobierno estatal llevarán los materiales a cada región.
“No se trata solo de identidad o de que todos los niños se vean iguales, que también es importante. Es un apoyo económico real para que las familias no gasten. Por eso es tan grave que alguien quiera hacer negocio con ellos”, recalcó el gobernador.
El llamado fue claro: los directores no pueden condicionar, retener ni revender uniformes. Si alguna comunidad escolar decide usar un uniforme distinto por acuerdo común, es válido, “pero que no sea obligatorio ni impuesto”, concluyó Villegas.
Por: Antonio Gaytán




