Durante su visita a la región serrana, el gobernador del estado hizo un llamado a las y los ejidatarios de El Salto, Pueblo Nuevo, para que lleguen a un acuerdo que permita liberar el terreno donde se pretende construir una nueva presa, obra que se considera prioritaria para garantizar el abasto de agua en la cabecera municipal.
El mandatario explicó que, gracias a las lluvias recientes, los escurrimientos han comenzado a recargar presas y bordos, pero buena parte de esa agua sigue fluyendo hacia otros estados como Sinaloa debido a la falta de infraestructura de captación en la zona. La construcción de una nueva presa ayudaría a aprovechar mejor este recurso y a prepararse para futuras temporadas de sequía.
Actualmente, las presas existentes en El Salto presentan fracturas estructurales que impiden almacenar agua de forma eficiente durante todo el año. Por ello, el gobierno estatal ya cuenta con el recurso económico para iniciar la obra; sin embargo, el terreno requerido sigue sin estar disponible debido a que no se ha logrado un acuerdo con el núcleo ejidal propietario.
En ese sentido, el gobernador consideró inviable la propuesta de pago que se ha planteado, y pidió sensibilidad para lograr una solución equilibrada. Aseguró que no se puede seguir aplazando una obra de este tipo cuando se tienen las condiciones climáticas y presupuestales para iniciarla.
Además de la nueva presa, el gobierno estatal trabaja en proyectos paralelos como bordos de abrevadero y pequeñas presas de mampostería, que no requieren autorización federal y pueden ser ejecutadas de manera inmediata para evitar que los escurrimientos se sigan perdiendo fuera del estado.
La administración estatal considera que este tipo de infraestructura es clave no solo para el consumo humano, sino también para sostener la actividad ganadera y agrícola en la sierra. Por ello, el mandatario reiteró su disposición para dialogar con los ejidatarios y avanzar con respeto, pero con decisión, en este tema estratégico para la región.
Por: Antonio Gaytán




