“Hecho en USA” amenaza a la carne mexicana; ganaderos alertan desventaja
30/03/2026 - Hace 2 meses en Durango Estado“Hecho en USA” amenaza a la carne mexicana; ganaderos alertan desventaja
La campaña impulsada por la secretaria de Agricultura de Estados Unidos, Brooke Rollins, para promover el consumo de carne con sello “Product of USA” encendió alertas entre productores mexicanos, particularmente en Durango, donde el presidente de la Unión Ganadera Regional, Rogelio Soto Ochoa, advierte que se trata de una estrategia que puede afectar directamente la competitividad del ganado nacional.
De acuerdo con el dirigente, esta política no es un simple esfuerzo de promoción comercial, sino una medida que retoma el modelo de etiquetado de origen conocido como COOL (Country of Origin Labeling), el cual ya generó controversias internacionales en el pasado. Señaló que, aunque ese esquema fue frenado en 2014, hoy Estados Unidos lo impulsa nuevamente bajo un discurso de fortalecimiento interno y consumo nacional.
La nueva estrategia del gobierno estadounidense establece que solo podrá etiquetarse como “Producto de Estados Unidos” la carne proveniente de animales nacidos, criados, sacrificados y procesados completamente en ese país, cerrando así vacíos que antes permitían etiquetar como estadounidense carne importada con procesos mínimos . Esta medida, que entró en vigor en 2026, forma parte de un plan más amplio para fortalecer la industria cárnica local, garantizar transparencia al consumidor y respaldar a los productores nacionales.
Para Soto Ochoa, el problema no radica únicamente en el etiquetado, sino en sus efectos en el mercado. Advierte que este tipo de medidas puede influir en la percepción del consumidor estadounidense y generar una desventaja para la carne mexicana, al inducir la preferencia por productos locales. Incluso alerta que podría llegarse a un punto donde la carne extranjera sea vista como de menor calidad o riesgo, lo que en la práctica funcionaría como una barrera comercial indirecta.
El líder ganadero considera que esta política forma parte de una postura más agresiva de Estados Unidos en materia agroalimentaria, orientada a proteger su mercado interno. En ese contexto, anticipa que, de avanzar hacia esquemas más restrictivos, México podría enfrentar un nuevo conflicto comercial similar al de hace una década.
El impacto no sería menor. Estados Unidos es el principal destino de exportación de ganado mexicano, por lo que cualquier cambio en las reglas de etiquetado o en la preferencia del consumidor puede traducirse en menores precios y pérdida de competitividad para los productores nacionales, especialmente en estados del norte como Durango.
Sin embargo, Soto Ochoa también reconoce que el sector ganadero mexicano enfrenta retos internos que agravan la situación. Uno de los principales es la falta de un sistema de clasificación de carne en el país. Actualmente, señala, no existe una diferenciación clara por calidad, lo que provoca que ganado con alta genética se pague al mismo precio que animales de menor rendimiento.
Esta situación, afirma, beneficia a compradores internacionales, quienes adquieren ganado mexicano de alta calidad a precios bajos y posteriormente lo valorizan en sus mercados. Por ello, subraya que la Confederación Nacional Ganadera ha impulsado reuniones con autoridades federales, como el secretario Julio Berdegué, para avanzar en una clasificación que permita reconocer y pagar mejor la calidad del producto nacional.
En paralelo, el dirigente destacó la importancia de fortalecer la visión empresarial en el sector. Como ejemplo, mencionó la creación de corrales en una universidad tecnológica en Durango, orientados no solo a la formación técnica, sino a que los jóvenes aprendan a hacer negocio en la ganadería, incluyendo procesos de engorda, exportación y análisis de rentabilidad.
Finalmente, Soto Ochoa reiteró que, pese a los desafíos, la ganadería sigue siendo el pilar económico del campo duranguense. A diferencia de cultivos como el frijol, que han perdido rentabilidad en los últimos años, la actividad pecuaria continúa siendo el sustento de miles de productores y un motor que incluso permite financiar otras actividades agrícolas.
En este escenario, la advertencia es clara: mientras Estados Unidos fortalece su mercado interno con políticas como “Hecho en USA”, México enfrenta el reto de defender su acceso comercial y, al mismo tiempo, corregir debilidades estructurales para no perder terreno en una de sus industrias más estratégicas.




